Invertir en bonos verdes es una buena opción, ya que son transacciones que generan rentabilidad y son proyectos que van a tener un mejor resultado al final de su vida útil, coincidieron especialistas en el marco de la segunda Convención Nacional de Afores, organizada por la Asociación Mexicana de Afores (Amafore).

En la mesa “Bonos Verdes como impulso al Desarrollo Sustentable en México”, donde participaron José Oriol Bosch, director general del Grupo Bolsa Mexicana de Valores (BMV), Enrique Solórzano, director de Afore SURA, Juan Manuel Valle, director general Afore XXI Banorte, y Sam Gill, director general de ET Index Research, los expertos comentaron la importancia de estos instrumentos financieros y los rendimientos que pueden generar.

“Este tipo de inversiones ha impactado en portafolios expuestos, pues hay empresas (que tienen) más impacto benéficamente en el ambiente y esto les genera rendimientos superiores a los portafolios en los que están distribuidos”, argumentó el director general de Sura.

En ese sentido, José Oriol destacó que es importante que el mercado financiero vea con mayor interés a los instrumentos sostenibles, pues hasta el día de hoy se han colocado 21,000 millones de pesos en este tipo de bonos.

“En bonos verdes fueron 3,000, en bonos sociales fueron 4,000 y 14,000 millones que se colocaron en bonos sustentables, eso no es nada comparado con lo que ha habido en el mundo, nada más para darles una idea, el monto que ha habido del 2007 a hoy ha sido de más de 100,000 millones”, indicó.

Por su parte, Sam Hill indicó que desde ET Index Research en el Reino Unido, tomaron las compañías más grandes en ciertos mercados y las clasificaron públicamente de acuerdo con las emisiones y el efecto invernadero, pero, agregó, no todas las agrupaciones están divulgando la información y poniéndola en los dominios públicos, por lo que recomendó buscar incentivos para que lo hagan.

“Hay que motivar a todas las compañías a las que están invirtiendo para que publiquen esta información, que sea real y fidedigna, para que sepan qué es lo que estamos haciendo, como material financiero y también relacionado con el cambio climático, sabemos que aquí en México existe el impuesto del carbono, aunque no es tan intangible desde el punto de vista financiero”, declaró.

En ese sentido, Juan Manuel Valle expuso que empresas, actores que colocan papeles en Bolsa, emisoras e inversionistas tienen un rol central que jugar y el hecho de que los datos no estén disponibles no implica que no se puedan “empujar” las cosas para contar con ellos.

“Si los fondos de pensiones en México empezamos a exigir ese tipo de información, sin tomar ninguna retribución todavía de cómo vamos a estar comprobando lo que estamos haciendo, pondremos un mensaje claro, no la pediremos por pedirla, la vamos a solicitar porque nos va a interesar utilizarla en la toma de decisiones”, puntualizó.

De igual manera, Enrique Solorzano  señaló que es preciso que las empresas que hacen este tipo de inversiones se vean premiadas, aunque, primero se tiene que dotar de más información para que puedan realizarlas.

“Yo creo que en el tiempo debería haber una recompensa al emisor verde, contra el tradicional. Eso va a pasar cuando tengamos más información, que es lo que hace falta. (Hay que) invitar a todas las afores, sociedades de inversión, a contratar, a presionar a las compañías a que hagan uso de su bono de carbón para que nosotros tengamos conocimiento de dónde está parado”, agregó.

Agregó que gracias a su posición como inversionistas transcendentales, pueden impulsar a las sociedades de su cartera a generar conciencia sobre el tema.

“El hecho de que nosotros somos inversionistas importantes, en conjunto, junto con todos los miembros del consejo consultivo, nos da la facultad de presionar a los consorcios donde invertimos para mejorar y hacer un esfuerzo para la reducción de las emisiones”.

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erp