Los bonos verdes representan una gran oportunidad para el mercado bursátil mexicano, pero para aprovecharlos se deben desarrollar los proyectos adecuados y acelerar la velocidad a la que el mercado responde a las exigencias de los inversionistas en el mercado de valores.

Información de la consultoría KPMG indica que la no emisión de estos instrumentos bursátiles hasta el momento no es por falta de interés, sino por diversas circunstancias.

En México, la emisión de bonos verdes la han realizado instituciones públicas, específicamente en el 2016. En primera instancia, Nacional Financiera emitió el primer bono verde nacional por 2,000 millones de pesos en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

En segunda instancia, el Gobierno de la Ciudad de México (GDF) emitió en noviembre anterior un bono verde en el mercado de deuda por 1,000 millones de pesos.

Ambas emisiones recibieron las más altas calificaciones por parte de las agencias calificadoras hacia sus instrumentos, que buscan disminuir la emisión de gases contaminantes.

Para el Banco Mundial, los bonos movilizan miles de millones de dólares al año para proyectos de desarrollo que necesitan los países y las ciudades y que se llevan a cabo de manera favorable para el clima y el medio ambiente.

Tan sólo en el 2014, este mercado marcó un récord, con emisiones por más de 35,000 millones de dólares, más del triple que el año previo.

Para el 2015 surgieron tendencias que incluyeron nuevos tipos de emisores, índices y cambio de expectativas de los inversionistas.

Tarde

Para Jesús González, socio a cargo de Gobierno y Cambio Climático de KPMG, vamos tarde en cuanto a los temas verdes , ya que a pesar de que han tenido algunas pláticas con la BMV y tienen datos sobre el lanzamiento de estos instrumentos, aún hay temas que cubrir, por ejemplo, quién va a validar los bonos verdes.

Dijo que un punto a resaltar es el hecho de los requisitos que van a tener las empresas para poder emitir un instrumento de este tipo.

Aseguró que para emitir un bono verde se debe tener un proyecto pero los estándares acaban de salir y las empresas no tienen las reglas, la claridad de cómo hacer la emisión, porque no sólo es emitir un bono verde, se debe mantener la condición ambiental a través del tiempo .

El experto consideró que no hay falta de interés, sino que los procesos son lentos, debido a que cuando se habla de bonos verdes, hay reglas y no se trata sólo de emitir un bono verde.

Debido a que en México no se han realizado las emisiones verdes necesarias, es probable que aún sea tiempo de llevarlas a cabo aunque, se podría decir, que el punto principal para la emisión de bonos verdes, que es el cambio climático nos toma desapercibidos , porque es algo de lo que se viene hablando hace años, pero que se hace ley apenas ahora a nivel local.

Tres este año

El entrevistado explicó que del Índice de sustentabilidad de la BMV, que cuenta con 35 emisoras, al menos tres podrían emitir un bono verde en el corto plazo.

Dijo que en México hay 5.6 millones de empresas censadas, de las cuales 0.2% son grandes; 0.8% son medianas y 99% son micros y pequeñas.

Pareciera entonces, que tres empresas, que podrían emitir un bono verde, son pocas pero no es así porque en el caso de las grandes, primero por su capacidad económica, y porque operan no sólo en México, sino en Europa y Estados Unidos, donde son más demandadas en temas ambientales que en México se ven obligadas a tomar acciones no sólo de cumplimiento, sino que se dan cuenta de que estos instrumentos se han convertido en algo necesario y valioso para seguir jugando en esas ligas , detalló.

Sin embargo, el directivo de KPMG indicó que debe cambiar la mentalidad de que los sosmos verdes es sólo para las grandes corporaciones, porque las empresas medianas también pueden aprovechar estos instrumentos.

cesar.rodriguez@eleconomista.mx