Los precios de los bonos del Tesoro estadounidense subieron este martes por las expectativas de que la Reserva Federal mantendrá las tasas de interés cercanas a cero, a pesar de que el programa de compra de bonos por 600,000 millones de dólares concluirá en junio.

Inversionistas y operadores descartan cualquier sorpresa en la conferencia de prensa del presidente de la Fed, Ben Bernanke, el miércoles, después de que el banco emita su comunicado sobre la política y sus predicciones económicas.

"La gente se está ajustando ante los eventos de la Fed de mañana", dijo Jeff Given, administrador de cartera de Manulife Asset Management en Boston.

La sólida demanda de 35,000 millones de dólares en bonos a dos años también reforzó el mercado de los bonos, hundiendo los rendimientos a nuevos mínimos del mes.

El mercado de bonos continuó en la senda de sus recientes avances, con los rendimientos de la nota de referencia cayendo en seis de las últimas siete jornadas debido a la expectativa de que la Fed mantendrá las tasas en un nivel cercano a cero.

Los datos económicos publicados este martes mostraron la fragilidad persistente en el sector de la vivienda y la debilidad de la confianza de los consumidores.

Esta perspectiva llevó a los inversionistas a apostar por los papeles a largo plazo, una estrategia que aplanó los rendimientos hasta niveles que no se habían visto desde comienzo de mes.

Los bonos a 30 años subieron 1-5/32 en precio, mientras que los rendimiento disminuyeron a 4.39% desde 4.46%, con los indicadores técnicos sugiriendo que hay una sobrecompra.

El diferencial entre la nota a dos años y el papel a 10 años disminuyó a 2.70%, la menor distancia desde el 5 de abril, lo que sugiere que los operadores esperan que el crecimiento y la inflación se desaceleren en los próximos meses.

La nota referencia a 10 años subió 15/32 en precio, para un rendimiento de 3.31%, desde 3.36% del lunes.

Este martes, la Fed compró 1,999 mil millones dólares en bonos del Tesoro con vencimientos desde el 15 mayo del 2021 al 15 noviembre del 2027.

La compra fue parte de la segunda fase del programa de alivio cuantitativo, cuyo objetivo es fomentar el crecimiento económico y mantener en un nivel bajo los costos del crédito a largo plazo.

Con la posibilidad de que la Fed no inyecte más dinero a través de la compra de bonos, hay preocupaciones sobre quién ocupará ese lugar como mayor comprador de deuda del gobierno de Estados Unidos.

La fuerte caída de los rendimientos en las últimas semanas ha reducido el atractivo de los bonos del Tesoro para algunos inversionistas.

"No estoy enamorado de los bonos del Tesoro", dijo John Donaldson, director de inversiones de renta fija en Haverford Investments en Radnor, en el estado de Pensilvania.

"El rendimiento de la nota a cinco años está apenas por encima de 2 por ciento. No hay mucho valor allí", agregó.