Los precios de los bonos a largo plazo del Tesoro estadounidense bajaban este lunes, debido a que los inversionistas preferían comprar materias primas y acciones antes de una serie de emisiones de deuda por un total de 72,000 millones de dólares previstas para esta semana.

No obstante, las notas a mediano plazo encontraron algo de fuerza por la preocupación de los inversionistas sobre la evolución de los problemas en Europa, que sumaron un nuevo capítulo este lunes con la rebaja a la calificación de la deuda griega por parte de Standard & Poor's.

"Los temores desde Grecia siguen expandiéndose, por lo que se están comprando bonos a mediano plazo como refugio seguro", dijo Kim Rupert, director gerente de análisis de renta fija global de Action Economics en San Francisco.

El Tesoro estadounidense venderá 32,000 millones de dólares en bonos a tres años, 24,000 millones en deuda a 10 años y 16,000 millones de dólares en papeles a 30 años el martes, miércoles y jueves, respectivamente.

Dada la naturaleza a más largo plazo de las letras, los inversores presionaron por concesiones de precio.

El bono a 30 años caía 7/32 en precio y rendía 4.29% frente a 4.28% del viernes, mientras que el papel a 10 años subía 1/32 en precio y ofrecía un retorno de 3.14 por ciento.

"Los bonos (de largo plazo) están un poco más débiles debido a que los activos de más riesgo experimentan una recuperación moderada", dijo William O'Donnell, estratega de RBS Securities en Stamford, Connecticut, señalando que los precios del petróleo se habían recuperado en parte de las fuertes pérdidas de la semana pasada.

Los rendimientos de los bonos han venido cayendo desde inicios de abril, ante datos de producción manufacturera y del sector inmobiliario que apuntaron a una desaceleración de la recuperación económica.

La tasa del papel a 10 años tocó el viernes un mínimo desde inicios de diciembre en 3.13 por ciento.

O'Donnell indicó que la semana pasada, los rendimientos referenciales traspasaron el nivel de soporte de precio en un 3.25% y ese nivel ahora se convirtió en un soporte menor, con el apoyo mayor cerca de 3.40 por ciento.

El estratega estimó la resistencia de las notas referenciales en un rendimiento de 3.14 por ciento.

Aunque la mitad de la curva de bonos del Tesoro se beneficiaba de la demanda por seguridad, algunas de esas apuestas también eran apoyadas por la Reserva Federal, que compró 7,240 millones de dólares en deuda estadounidense con vencimiento entre mayo del 2018 y febrero del 2021, dentro de sus esfuerzos por impulsar la recuperación económica.

"La recompra por parte de la Fed dio a los intermediarios de bonos a 10 años un poco de oferta", indicó Rupert.

Las notas del Tesoro a cinco años subían 2/32 en precio con un rendimiento de 1.85%, por debajo de 1.86% del cierre del viernes, mientras que los papeles a siete años subían 5/32, con un retorno de 2.51% desde 2.53 por ciento.