Los retornos de la deuda del Tesoro estadounidense subieron el miércoles y el rendimiento del papel a 10 años alcanzó máximos en siete años, además de superar el soporte de 3.10%, lo que podría desencadenar una nueva ola de ventas.

El aumento de los rendimientos del miércoles siguió a ventas en el mercado de bonos el martes, impulsadas por señales de que la economía de Estados Unidos está sobre una base más sólida en el segundo trimestre.

“Es puro impulso bajista hasta que se agote”, dijo Karl Haeling, vicepresidente de Landesbank Baden-Württemberg. “Los compradores no quieren entrar hasta que haya más señales de estabilidad”.

Los decepcionantes datos de crecimiento económico en Japón y las preocupaciones por un posible gobierno de coalición italiano provocaron una caída de los rendimientos de los bonos soberanos alemanes el miércoles temprano, frenando brevemente otro salto de los rendimientos en Estados Unidos.

El fuerte aumento de los rendimientos de los bonos referenciales a 10 años el martes, por sobre 3.05%, visto como un soporte técnico clave, inquietó a Wall Street, porque los operadores evaluaban si la deuda está ganando atractivo como alternativa a las acciones.

Los inversionistas creen que los rendimientos estadounidenses probablemente se mantendrán en niveles altos hasta que haya cambios significativos en los datos económicos o señales de que los miembros de la Reserva Federal se apartan de la actual postura de un ritmo gradual de alzas de tasas, dijeron analistas.

Datos oficiales mostraron el miércoles que la producción industrial de Estados Unidos creció 0.7% en abril, mientras que la construcción cayó 3.7% el mes pasado.

El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años subió 1.5 puntos base a 3.096%, tras tocar 3.104%, su nivel más alto desde julio del 2011, según datos de Reuters.