Los papeles gubernamentales a largo plazo, como los bonos, lucen más atractivos para invertir comparados con los instrumentos de corto plazo.

En lo que va del 2018, los Bonos M a 10 años registran de manera acumulada un alza de 7.24%, a 3,009 millones de pesos al 21 de mayo, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico).

Lo anterior contrastado con el valor en circulación de los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes) que registran una disminución de 4.83% a 859.7 millones de pesos.

“Los inversionistas prefieren estas oportunidades ya que en el largo plazo ven tasas más altas por algunos riesgos en la economía, como las elecciones presidenciales, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), comercio exterior, entre otras”, explicó Manuel González, analista cuantitativo sénior de Signum Research.

En manos de extranjeros

Del monto total de los bonos en circulación, 61.10% corresponde a las inversiones realizadas por extranjeros. Aunque esta participación refleja una ligera disminución de 236 puntos base del 31 de diciembre al 21 de mayo.

Al respecto, González explicó que esta pérdida puede ser generada por la fortaleza que mostró el bono a 10 años de Estados Unidos el último mes, donde llegó a registrar un punto máximo de 3.08%, pues los inversionistas extranjeros presentan más y mejores opciones de inversión.

“Los instrumentos de México ya no son tan atractivos, luce mejor el mercado de deuda de EU, aun con sus variantes”, mencionó.

Banorte explicó, en un reporte, que pese a esperar tasas de Cetes más estables, comparadas con las semanas previas, estiman que los participantes del mercado mostrarán un bajo apetito debido al fuerte incremento en las primas de riesgo país, inflacionarias y en bonos locales.

Un bono y un cete son instrumentos de deuda gubernamental a tasa fija, la diferencia radica en el periodo de tiempo a contratar, ya que los Cetes se pueden contratar desde 28 días hasta 175 días, mientras que los bonos manejan plazos desde los cinco, 10 y 30 años.

Actualmente, el Bono M presenta una tasa de 7.78%, comparado con 7.48% de los Cetes a 28 días y 7.75% a 91 y 175 días a 7.88 por ciento.

Si se considera la tasa objetivo, misma que Banxico  mantuvo en 7.50%, y sumado a la desaceleración en la inflación a 4.46% en la primer quincena de mayo, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía, existe una tasa real de beneficio de 3.04%, principal atractivo para quienes invierten.

“La mayoría de los especuladores de bonos son extranjeros y suelen ser fondos muy grandes que piensan en el largo plazo. Es probable que estén viendo que la tasa del bono esté cerca de 8%”, explicó Amín Vera, analista en jefe de Black Wallstreet Capital.

Sumado a lo anterior, el principal índice bursátil del país, S&P/BMV IPC, también registra una disminución de 10.37%, desde los 49,354.42 puntos, a 44,715.88  puntos del cierre.

“En la medida en la que Banxico siga aumentando la tasa —se esperan dos alzas más— vamos a seguir viendo una migración a este tipo de instrumentos de largo plazo”, mencionó Vera.

González añadió que “la perspectiva del mercado financiero en EU es más segura y ayuda el factor del fortalecimiento del dólar. En México se observan riesgos en el largo plazo que podrían provocar algunos riesgos.”


estephanie.suarez@eleconomista.mx