Las tasas de los bonos mexicanos de largo plazo subieron este miércoles, presionadas por temores a una recesión en la zona euro y a la espera de la publicación de la cifra de inflación local para la primera quincena de febrero, lo que inhibió las apuestas a su favor.

El rendimiento a 10 años, con fecha de vencimiento del 10 de junio del 2021, subió 0.02 puntos frente a su cierre del martes, a 6.38 por ciento.

Por su parte, la tasa a 20 años, con vencimiento el 29 de mayo del 2031, cerró en 7.29%, 0.04 puntos arriba de su cierre previo, de acuerdo con intermediarios.

"El mercado se siente algo pesado y las mesas locales siguen con posición que durante el día han estado tratando de disminuir", dijo un operador.

Los inversionistas han estado cautos en sus posiciones a pesar de las resoluciones en torno al segundo paquete de ayuda para Grecia, pues la mayoría duda de la capacidad de Atenas para sacar adelante las duras medidas de austeridad exigidas.

Un ejemplo de esto es que el ministro de Finanzas holandés, Jan Kees de Jager, expresó escepticismo en torno a la capacidad de Atenas de cumplir con sus promesas.

Por otra parte, el sector de servicios de la zona euro se contrajo inesperadamente en febrero, reavivando las preocupaciones sobre una nueva recesión. El índice PMI de servicios retrocedió a 49.4 desde 50.4 en enero.

"En cuanto a flujos vimos pocos, algunas cuentas extranjeras vendiendo bonos en la parte de 3 a 5 años. Clientes locales tranquilos y pocos flujos en TIIE", precisó el operador.

Fuentes del mercado coinciden en que la cautela de los inversionistas continuará el jueves, salvo que entren nuevos flujos o que haya alguna sorpresa en cuanto al dato de inflación.

El instituto de estadística publicará el jueves a las 8.00 hora local (1400 GMT) la cifra de los precios al consumidor. Según un sondeo de Reuters, el país habría registrado una inflación general del 0.18 por ciento en la primera mitad de febrero.

ros