Las tasas de los bonos mexicanos de largo plazo registraban este jueves cambios mixtos, en una sesión marcada por persistentes preocupaciones sobre las finanzas de Europa y un alentador dato del crecimiento de la economía local.

El rendimiento a 10 años, con fecha de vencimiento del 9 de junio del 2022, operaba a 6.22%, un punto por debajo de su cierre del miércoles, aunque más temprano llegó a subir 0.09 puntos, de acuerdo con intermediarios.

Por su parte, la tasa a 20 años, con vencimiento el 29 de mayo del 2031, avanzaba 0.01 puntos contra su cierre previo. Más temprano, el rendimiento llegó a caer 0.15 puntos.

Por otro lado, el Producto Interno Bruto de México se expandió 1.31% en el primer trimestre del año, su mayor ritmo desde el segundo trimestre de 2011, de acuerdo con cifras ajustadas por estacionalidad publicadas este jueves.

Sin embargo, los persistentes temores por las turbulencias financieras de Grecia continuaban limitando el apetito por activos de riesgo como los bonos locales, cuyas tasas lograron a acumular alzas de entre 20 y 40 puntos base en sesiones previas, colocando sus precios en niveles atractivos para muchos participantes.

Las tasas de los bonos se mueven a la inversa que sus precios, por lo que la entrada de dinero hace que las tasas bajen.

En la parte corta de la curva, el rendimiento de los Certificados de la Tesorería (Cetes) a un día descendía 4.47 puntos contra su cierre del miércoles, a 0.03 por ciento.

ros