Nueva York- Los precios de los bonos del Tesoro estadounidense subían este lunes, apoyados por una sólida demanda en medio de altos rendimientos y la perspectiva de una reunión más amigable con el mercado por parte de la Reserva Federal esta semana.

Las alzas ocurrían pese a que esta semana saldrán al mercado 66,000 millones de dólares en nuevos bonos.

"El panorama de recompensa por la toma de riesgos es favorable", dijo Robert Tipp, estratega de inversiones en Prudential Fixed Income.

"Los rendimientos han vuelto al techo del rango de las últimas semanas y la curva de tasas se ha empinado debido a buenas noticias económicas y optimismo de que los problemas en Europa han tocado techo", agregó.

Grecia evitó el viernes la inminente amenaza de una cesación de pagos, después de lograr una alta adhesión a su canje de deuda.

Los precios de los bonos de referencia a 10 años subían 5/32 y sus rendimientos bajaban a 2.01%, desde 2.03% del cierre del viernes.

La deuda a 30 años ganaba 21/32 para un rendimiento de 3.15%, frente a 3.19% del cierre previo.

El hecho de que los rendimientos se encuentren en la parte alta de sus rangos recientes debería facilitar el camino para la colocación de bonos a tres años por 32,000 millones de dólares que realizará el Tesoro a las 1700 GMT.

El Tesoro colocará además 21,000 millones de dólares en una reapertura de papeles a 10 años el martes y 13,000 millones en bonos a 30 años el miércoles.

"La subasta de hoy se está llevando a cabo para ser suscrita con el rendimiento más alto desde octubre", cuando se vendieron bonos a tres años a una tasa máxima del 0,544 por ciento, dijo Justin Lederer, estratega de Cantor Fitzgerald.

Las subastas se cerrarán el 15 de marzo. El Tesoro estimó que cerca de 30,220 millones de dólares en cupones vencen el jueves.

Según sus cotizaciones actuales en el mercado, los bonos a tres años a subastarse hoy rendían 0.454 por ciento.

Aunque el tercer mes consecutivo con sólido crecimiento del empleo en Estados Unidos podría tender a apoyar la visión de que no es inminente una tercera ronda de alivio cuantitativo por parte de la Fed, el mercado parece convencido de que el banco central mantendrá la puerta abierta a esa medida incluso si en su reunión del martes no lo declara abiertamente.

La noticia de que China anotó un déficit comercial de 31,500 millones de dólares en febrero planteó cuestionamientos sobre si el resultado fue causado por la floja demanda extranjera o las distorsiones estacionales.

La primera razón lanzaría una sombra sobre las perspectivas de crecimiento económico global tras el buen dato de empleo de Estados Unidos conocido el viernes.

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