Nueva York- Los precios de la deuda del Tesoro de Estados Unidos bajaban este lunes ante recientes cifras que evidencian un repunte de la mayor economía del mundo, lo que reduce el atractivo de los bonos como inversión de refugio.

Sin embargo, las pérdidas eran limitadas y los rendimientos se mantenían dentro de sus recientes rangos, dado que los débiles datos económicos de la zona euro y las preocupaciones por el canje de deuda griega, junto con la decisión de China de reducir su meta de crecimiento anual, conservaban algo de demanda por los activos de menor riesgo.

Las notas referenciales del Tesoro a 10 años bajaban 4/32 en precio para rendir 2%, por encima de 1.98% del cierre del viernes. Las rentabilidades no se ubicaban muy lejos de la mitad del rango entre 1.79% y 2.17% en que se han mantenido desde principios de noviembre.

Los inversionistas aguardaban el dato de crecimiento del enorme sector servicios de Estados Unidos, elaborado por el Instituto de Gerencia y Abastecimiento y previsto para más tarde, y hacia adelante, especulaban con las cifras oficiales de empleo que se dan a conocer el viernes.

"Entramos a esta semana en la mitad del reciente rango, pero con una renovada convicción de que es posible un quiebre en un nivel más alto", dijo George Goncalves, jefe de estrategia de tasas de interés en Estados Unidos de Nomura Securities International en Nueva York.

"Esto, debido a que los riesgos siguen reduciéndose y ya no están considerados cerca del escenario base de muchos inversionistas, y esta mejora debería ayudar a realinear las tasas de mercado con los fundamentos económicos", agregó.

Más temprano, un sondeo mostró una brusca baja en la actividad empresarial italiana y española, lo que llevó a que el sector privado de la zona euro volviera a decaer el mes pasado.

Los inversionistas también comenzaron la semana con preocupaciones por el canje de deuda griega, vital para evitar una caótica cesación de pagos, que tiene plazo hasta el 8 de enero.

Además, el primer ministro de China, Wen Jiabao, rebajó la meta de crecimiento de su país a 7.5% este año, lo que elevó el temor por el ritmo de crecimiento global.

ros