Nueva York - Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos cayeron este miércoles a sus menores niveles en más de una semana, después de que las minutas de la reunión de agosto de la Reserva Federal mostraron que el banco central está dispuesto a lanzar nuevos estímulos monetarios para impulsar la economía.

Las minutas mostraron que la Fed probablemente realizará otra ronda de estímulos monetarios "bastante pronto", a menos que la economía mejore considerablemente.

La noticia tuvo lugar tras una gran venta de bonos del Tesoro de Estados Unidos el mes pasado, luego de que mejores datos económicos divulgados tras la reunión de agosto de la Fed llevaron a los inversionistas a reducir apuestas de que el banco central anunciaría un nuevo programa de compra de bonos cuando se reúna en septiembre.

Los rendimientos del bono referencial a 10 años cayeron 3 puntos base después de la divulgación de las minutas, a 1.71%, el menor nivel desde el 14 de agosto y por debajo del piso técnico de resistencia de 1.72%, que es el promedio móvil de 100 días.

El movimiento del miércoles fue la mayor caída diaria de los rendimientos a 10 años desde comienzos de junio.

La posibilidad de que la Fed lance una tercera ronda de impresión de dinero ha aumentado levemente el mes pasado a 60%, según un reciente sondeo de Reuters que también mostró que los economistas redujeron sus expectativas económicas de crecimiento para este año y el próximo.

Los inversionistas ahora observarán con especial atención el discurso del presidente de la Fed, Ben Bernanke, durante la conferencia anual del banco central en Jackson Hole, Wyoming, a fines de agosto por señales respecto a si la entidad actuará o no en septiembre.

Los bonos también habían subido en precio antes de la divulgación de las minutas de la Fed después de que datos comerciales de Japón renovaron preocupaciones sobre el lento ritmo del crecimiento global, lo que alimentó un movimiento de compra de bonos del Tesoro, vistos como refugio seguro.

Los inversores también están expectantes en momentos en que Grecia comenzaba una serie de reuniones con funcionarios europeos para conseguir más tiempo para impulsar reformas, pero persistía la incertidumbre sobre la efectividad de los esfuerzos del primer ministro griego, Antonis Samaras, a la hora de lidiar con las autoridades europeas.

Rob