Nueva York - Los precios de los bonos de largo plazo del Tesoro estadounidense, especialmente el de la deuda a 30 años, caían este lunes, golpeados por el temor al impacto inflacionario que tendría una probable nueva ronda de estímulo monetario por parte de la Reserva Federal.

La Fed lanzaría esta semana una tercera ronda de compra de bonos en un intento por apuntalar a la economía estadounidense y ayudar a que la tasa de desempleo baje.

Tras conocerse el viernes un débil informe sobre el empleo en Estados Unidos, los precios de los bonos se dispararon en medio de las apuestas a un nuevo estímulo. Sin embargo, posteriormente comenzaron a ceder terreno a medida que los inversores pasaron a concentrarse en las potenciales consecuencias inflacionarias que tendría un nuevo programa.

Los bonos de plazos intermedios han sido los de mejor desempeño por la expectativa de que las compras de la Fed se centrarían en títulos hipotecarios con vencimientos en torno a los cinco años.

El rendimiento del bono a cinco años subía a 0.65% tras haber caído a 0.60% el viernes.

El diferencial entre los bonos a cinco años regulares y los protegidos por inflación se aceleraba a 2.02%, un máximo desde inicios de mayo.

En tanto, el bono referencial a 10 años ofrecía un rendimiento de 1.68% frente al mínimo de 1.59% del viernes.

En la misma línea, el bono a 30 años rendía 2.85%, por encima del mínimo de 2.71% registrado en la sesión previa.

La nueva oferta de deuda por 66,000 millones de dólares que realizará el Tesoro esta semana también repercutía sobre los precios.

Algunos inversionistas están preocupados por el momento de la venta de 13,000 millones de dólares en bonos a 30 años, ya que se realizará el jueves poco antes de que la Fed dé a conocer su comunicado con las conclusiones de su reunión.

Rob