Las últimas semanas se han caracterizado por un entorno internacional de creciente aversión al riesgo, originada por el acelerado deterioro crediticio de la deuda soberana de Grecia –cuyo quebranto puede tener repercusiones muy negativas en el sistema financiero europeo– y en la demora del Congreso de Estados Unidos para ampliar el techo de endeudamiento del gobierno de ese país.

GRECIA: DETERIORO CREDITICIO

En el 2010, la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional concedieron un préstamo de €110,000 millones (a tres años) a Grecia -el país ya recibió €52,500 millones en los primeros cuatro tramos a cambio de un programa de medidas de rigor-. Para el quinto tramo del préstamo (€12,000 millones) y para una posible extensión del rescate actual, la ayuda se condicionó a la aplicación de un nuevo y doloroso plan de austeridad que deberá votarse en el Congreso antes de que finalice el mes.

El domingo 19 de junio, los ministros europeos se reunieron para discutir si el quinto tramo del rescate se otorgará a Grecia –necesario para pagar vencimientos de deuda–; sin embargo, resolvieron postergar la decisión hasta el próximo 2 de julio, mientras que la decisión sobre ampliar el rescate financiero se aplazará hasta mediados del mismo mes.

Cabe destacar que, además de que la calificación de Grecia se redujo hasta convertirse en la menor calificación crediticia del mundo en la escala utilizada por Standard and Poor’s, la calificación de los tres principales bancos franceses (BNP, Societé Générale y Crédit Agricole) se encuentra bajo amenaza debido a su fuerte exposición a la deuda griega.

ESTADOS UNIDOS: LÍMITE LEGAL DE ENDEUDAMIENTO

En abril, el Congreso de Estados Unidos superó su primer obstáculo con la aprobación del presupuesto para el año fiscal 2011; sin embargo, quedó pendiente un alza en el límite legal de endeudamiento para el 2011(US$14.29 trillones), que fue sobrepasado el 16 de mayo; el Secretario del Tesoro anunció que su liquidez para cumplir con las obligaciones financieras del gobierno. Tiene como fecha límite el 2 de agosto (el 15 de agosto debe enfrentar vencimientos por US$30,000 millones).

Por el momento, el Congreso de EU se encuentra en una situación de impasse para lograr una resolución. Los republicanos exigen que la aprobación esté sujeta a medidas concretas para reducir el gasto en igual proporción que la elevación del límite.

Por su parte, las principales agencias calificadoras han lanzado amenazas sobre una posible reducción en la calificación crediticia estadounidense, en caso de no llegar a ningún acuerdo.

Bajo el contexto de alta volatilidad en los mercados internacionales, los Bonos del Tesoro de EU se han favorecido al reafirmar su papel como activo seguro; en contraste, el mercado local de bonos M ha resentido el aumento en la aversión al riesgo, vía la depreciación del tipo de cambio; las tasas se han visto presionadas al alcanzar alzas de hasta 31 puntos base en las últimas dos semanas.

En adelante, podríamos observar un nuevo rally en las tasas de rendimientos de empeorar la situación de deuda en Grecia, sólo si el congreso de EU decide elevar el techo de endeudamiento oportunamente.

En contraste, en caso de no resolverse la situación de impasse sobre el límite de endeudamiento, podríamos observar un fuerte ajuste en la curva de rendimientos estadounidense que, debido a su alta correlación, repercutiría negativamente a nivel local.

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