El rally de enero fue el mejor desde 1997 para las bolsas en Europa y Wall Street, en medio de los incentivos monetarios de los bancos centrales de la zona euro y Estados Unidos y de un entorno de buenas noticias económicas y corporativas.

El primer mes del año mostró optimismo en los mercados, empujados por la extensión de los estímulos monetarios en Estados Unidos, noticias positivas en el frente europeo y el menor riesgo de un doloroso aterrizaje en China , dijo Santander en una nota.

El mayor impulso para los mercados vino hacia el cierre de mes, luego de que la Fed informara que mantendría las tasas de interés bajas por lo menos un par de años más. Los mercados vieron un periodo de consolidación hacia el final del mes debido a que se alcanzaron resistencias importantes, comentaron operadores.

Pese a ello, el S&P y el Dow Jones cerraron su mejor enero desde 1997 y su mejor mes desde octubre al acumular ganancias de 3.4 y 4.4%, respectivamente. Para el Nasdaq, se trató del mejor enero desde el 2001, con un avance de 8 por ciento.

Los inicios de año siempre son positivos para los mercados , comentó un operador, y la Bolsa Mexicana de Valores también registró ganancias en enero. Sin embargo, el avance del IPC fue de apenas 0.93%, al concluir en 37,422.68 puntos. Analistas sostienen un soporte de 37,500 puntos para el índice en el corto plazo, a la espera de que inicien los reportes trimestrales.

El mercado podría mantener su tendencia alcista hacia el objetivo señalado, pero seguramente seguirá influyendo en el ánimo de los inversionistas la situación de Europa , escribió Gerardo Copca de MetAnálisis en una nota a clientes.

Europa tiene renovada incertidumbre

En tanto, en Europa el mes inició con renovada incertidumbre sobre Grecia y los acuerdos que pudiera alcanzar con la banca privada. Si bien no se ha llegado a nada, se han logrado avances para solucionar la crisis en la última cumbre a principios de esta semana.

El índice Stoxx 600 en la zona euro ganó 4% durante enero, siendo su mejor inicio de año desde 1998. A pesar del acuerdo general en la cumbre de la Unión Europea sobre el nuevo pacto fiscal (…), los factores de riesgo en la zona euro siguen siendo altos.

Una resolución clara a la reestructuración de la deuda griega sigue siendo difícil de alcanzar , mencionó Barclays Capital.