LONDRES.- Las bolsas europeas subieron el lunes impulsadas por el sector minero, gracias a la previsión de una fuerte demanda de materias primas, pero el alza estuvo limitada por el miedo a que la crisis de deuda de la zona euro perjudique al crecimiento del bloque.

El índice FTSEurofirst 300 de las principales acciones europeas cerró con una subida del 0.3% a los 973.21 puntos, con lo que puso fin a tres sesiones consecutivas de pérdidas.

Las acciones de las mineras Anglo American, Kazakhmys, Xstrata y Río Tinto subieron entre 0.7 y 2% gracias a prometedoras perspectivas de demanda de metales.

Un funcionario de China dijo que el país debería ser especialmente cauteloso a la hora de introducir nuevas medidas de endurecimiento.

Los bancos españoles se vieron presionados después de que el Banco de España interviniera la caja de ahorros CajaSur el sábado, tras fracasar su intento de fusión con otra entidad local, Unicaja.

La situación subrayó los problemas estructurales que encaran los países más frágiles de la zona euro y presionó a la divisa europea.

Los papeles de los bancos españoles Santander y BBVA cayeron 1.2 y 2%, respectivamente.

"Esto (la intervención en España) envía una advertencia muy clara y presente al mercado, de que la crisis de deuda podría tener un efecto particularmente negativo en algunos de los bancos que están directamente expuestos a la deuda soberana", dijo Joshua Raymond, estratega en City Index.

"La negociación ha sido volátil (...) lo que muestra cuán inciertas son las cosas en el mercado y que tan frágil es la confianza", dijo Raymond.

Los papeles de bebidas y tabacos, que se consideran defensivos, subieron por un aumento de la aversión al riesgo.

Los títulos de las cerveceras SABMiller, Heineken y Anheuser-Busch InBev subieron entre 1.3 y 2.5%, mientras que los papeles de las tabaqueras British American Tobacco e Imperial Tobacco ganaron 0.8 y 2.1% respectivamente.

En el frente económico, los inversionistas encontraron apoyo en una inesperada alza en abril de las ventas de viviendas usadas en Estados Unidos a un máximo de cinco meses.

El dato mostró que los compradores se apresuraron a cerrar contratos antes que se acabara una exención fiscal.