El riesgo soberano, que ha alimentado la constante salida de inversionistas extranjeros durante meses, ha quedado amortiguado después de cerrarse la capitalización de la banca y de que el BCE lanzara su promesa de compra de deuda. Y con la expectativa de una petición de rescate que rebaje sustancialmente el costo de financiamiento de los inversionistas ha comenzado a apostar por el Ibex.

En su favor juega su potencial de revalorización, a la vista de que a- diferencia del resto de mercados europeos- ha sido el único que finaliza el año con una pérdida de 5.08%, y de que ha marcado en el 2012 los mínimos de la presente crisis, en los 5,956.30 puntos.

Además, es uno de los pocos los índices europeos que todavía está lejos de haber recuperado los niveles previos a la quiebra de Lehman Brothers, en septiembre del 2008. El Ibex todavía pierde desde entonces 28.7%, frente a los avances que acumulan en ese mismo periodo de tiempo el Dax -que gana 22% y que se ha anotado un repunte en el 2012 de 29%- o el FTSE -que este año sube más de 6% y que cotiza 9.4% por encima de los niveles a los que estaba cuando quebró el gigante estadounidense.

Barclays considera que la Bolsa española es una clara oportunidad de compra a pesar del repunte de 36.5% desde los mínimos anuales -también mínimos de la presente crisis- y remite de nuevo al argumento que maneja el conjunto de los analistas, el descenso de la incertidumbre que ha rodeado el futuro de la zona euro y que ha tenido a España como el foco de tensión más reciente.

En este sentido, Schroders explica que la mejora en las perspectivas de futuro del proyecto europeo es un catalizador para sus mercados bursátiles. Recomienda incluso considerar a la zona euro como un todo, a pesar de las grandes diferencias que hay entre sus miembros, con el argumento de que este año ha quedado certificada la continuidad de Grecia en la divisa europea y de que el BCE ha diseñado el mecanismo con el que rescatar a un país sin llegar a la situación extrema de que deba ser antes expulsado de los mercados.

En un entorno mucho más halagüeño para el conjunto de la zona euro y con mayor potencial de revalorización que el resto de mercados europeos, IG Markets apunta que todo parece indicar que el 2013 será un mejor año para el Ibex que el 2012 .

La Bolsa española deja un balance relativamente alentador para un año que ha estado marcado por la profundidad de la crisis económica y por la dureza de las reformas estructurales.

Pero el año finaliza con la sensación de que se ha ganado tiempo para evitar la petición de ayuda europea para la deuda soberana y habiendo resuelto el grave problema del saneamiento y recapitalización del sistema financiero que tanto ha penalizado a la Bolsa y la prima de riesgo del país.

Los mercados no han llegado a desahuciar a España y el Tesoro ha podido seguir financiándose con un éxito sorprendente para los niveles a los que llegó a cotizar la deuda soberana. La prima de riesgo alcanzó un nivel insoportable, digno de la petición de rescate, en julio, cuando rozó los 650 puntos base, con el bono a 7.6 por ciento.

Pero ese fue el punto de inflexión que obligó a buscar una respuesta a nivel europeo y el momento a partir del que los mercados comenzaron a recuperar el aliento. La petición del rescate para la banca en junio, precipitado por la abrupta nacionalización de Bankia en el mes anterior, había activado la espiral de desconfianza que terminó por colocar a España al borde de un rescate por el que ya pasaron Grecia, Portugal e Irlanda.