El presente año supondrá un hito histórico para la Bolsa española en cuanto al pago de dividendos.

Sólo hasta octubre, las empresas cotizadas han distribuido entre sus accionistas, principalmente en efectivo y acciones, un total de 39,026 millones de euros, 34% más que en el mismo periodo del 2013.

A este importe se sumarán 4,500 millones hasta final del 2014. Así que, en el conjunto del ejercicio, las compañías habrán repartido entre sus socios 43,500 millones de euros, casi 90% más que en el pasado año, según datos de Bolsas y Mercados Españoles (BME).

La distribución periódica entre los accionistas de las utilidades generadas por las empresas españolas que cotizan en la Bolsa de Madrid ha sido tradicionalmente muy relevante, especialmente en los últimos años, cuando los dividendos de la Bolsa han aumentado ligados a los periodos de fuertes turbulencias ocasionados por la crisis económica, con una fuerte caída de las cotizaciones.

De 1990 a 2012, los dividendos se han multiplicado por 10.15 por ciento. Desde el 2008, ese crecimiento se ha acentuado y ha superado por primera vez la rentabilidad de la deuda pública a 10 años.

Desde entonces, la distribución agregada total al accionista ha superado 24,500 millones de euros cada año, frente a 7,300 millones repartidos en el 2000. Pese a que en el 2012 y el 2013 las cifras totales descendieron, el dinero repartido por las empresas entre sus accionistas hasta octubre de este año ya supera el importe de todo el 2009, el máximo de los últimos ejercicios, con 33,800 millones.

A esa cantidad se sumarán las remuneraciones ya realizadas por Grifols, Telefónica y CaixaBank, junto a los próximos pagos de Mapfre, Duro Felguera, Atresmedia, Enagás, Iberdrola, Ebro Foods, Faes, BME y Viscofan.

La crisis ha contraído los balances y las cuentas de resultados de las empresas, que se han visto obligadas a destinar una parte importante de sus beneficios a reducir su dependencia financiera o a reforzar la estructura de su capital.

Los dividendos son un costo de fácil recorte o eliminación por parte de las cotizadas, que han tenido que hacer frente a una fuerte disminución de los ingresos, a la dotación de grandes provisiones (como en el caso de la banca), a la aparición de fuertes pérdidas (como en el de las constructoras), a priorizar el desapalancamiento -reducción del endeudamiento- y a la disminución del beneficio en casi todos los casos , apunta Daniel Pingarrón, estratega de Mercados de IG Markets.

Máximos de Endesa

Sin embargo, una vez solventadas esas dificultades, 22 compañías han elevado las retribuciones sobre el año pasado y hasta nueve han retomado el dividendo después de suspenderlo en el 2013.

Entre ellas Endesa, que gracias a sus dos pagos extraordinarios realizados en octubre por 14,606 millones de euros, efectuó el reparto de ganancias más grande de la historia bursátil española.

La Bolsa española mantiene su hegemonía y se consolida como el mercado accionario europeo con una mayor rentabilidad por dividendo, con 4.7 por ciento.

Está por encima del FTSE británico (4.6%) y supera ampliamente al CAC francés (3.2%) o al DAX alemán (2.7%), pese a que el resto de los principales mercados viven una situación similar.

Este año, las cotizadas en todo el mundo repartirán 959,000 millones de euros, 12.6% más que en el 2013, con Estados Unidos como principal motor del crecimiento, según la gestora de fondos Henderson Global Investors, que prevé además un crecimiento de la retribución de 4.2% en el 2015.