Boeing, bajo la presión de la pandemia y la crisis del 737 MAX, anunció este miércoles que recortará 7,000 puestos de trabajo más antes de 2022, lo que dejaría el número empleados en 130,000; 30,000 menos que a principio de año.

El grupo, que no prevé una nueva reducción de su producción de aviones, vio caer su facturación en un 29% a 14,140 millones de dólares y registró pérdidas 449 millones de dólares en el tercer trimestre de este año.

El flujo libre de caja de la compañía subió a 5,080 millones de dólares en el trimestre, desde los 2,890 millones de dólares de un año antes, mientras que la deuda total se disparó de 19,200 millones de dólares a 61,000 millones de dólares.

Excluyendo ítems, Boeing perdió 1.39 dólares por acción en el tercer trimestre, concluido el 30 de septiembre.

La empresa anunció en la primavera boreal, justo después del inicio de la expansión a gran escala del Covid-19, una reducción del 10% de sus puestos de trabajo, unos 19,000 empleos. Al mismo tiempo, se contrataron unas 3,000 personas para su división de defensa.

Dave Calhoun, director ejecutivo, advirtió en julio que se esperaban más recortes.

Calhoun destacó este miércoles en una carta a los empleados que quiere dar prioridad a las salidas voluntarias y prejubilaciones "con el fin de limitar el impacto sobre los empleados y la empresa".

La pandemia mundial sigue ejerciendo presión sobre nuestro negocio este trimestre y nos estamos alineando con esta nueva realidad mediante la gestión estricta de nuestro flujo de caja y la transformación de nuestro negocio para que sea más nítido, más resistente y más sostenible a largo plazo", señaló en el comunicado de resultados.

Debido a que el tráfico aéreo sigue afectado por la pandemia y las aerolíneas multiplican las cancelaciones de pedidos de compra, Boeing entregó solo 28 naves durante el trimestre, lo que provocó que los ingresos de su división de aviación comercial cayeran 55%, a 3,600 millones de dólares.

Boeing sigue esperando la autorización de las autoridades para que vuelvan a volar su aparatos del modelo insignia, el 737 MAX, los cuales en tierra en todo el mundo desde marzo de 2019 tras dos accidentes que dejaron 346 muertos.

La división dedicada a la defensa, el espacio y la seguridad, por su parte, redujo sus ingresos en un 2%, hasta los 6,800 millones de dólares.

Las ventas de servicios al cliente, como el mantenimiento de aeronaves, cayeron un 21%, a 3,700 millones de dólares.