Boeing está lejos de ver el final del túnel en la crisis del 737 MAX. A 10 meses de que se prohibieran los vuelos de su avión insignia, muchas preguntas siguen sin respuesta, incluida la fecha de su regreso al servicio.

David Calhoun, exejecutivo de General Electric, tomará el control del fabricante de aviones hoy, tras la remoción a fines de diciembre de Dennis Muilenburg, cuya gestión de crisis se consideró catastrófica.

El 10 de marzo del 2019, un aparato 737 MAX de Ethiopian Airlines se estrelló al sureste de Addis Abeba, minutos después del despegue. Fue el segundo accidente de este modelo en cinco meses, certificado en mayo del 2017 y competidor del Airbus A320neo en el segmento lucrativo de los aviones de pasillo único.

El accidente dejó 157 muertos, que se sumaron a los 189 decesos de finales de octubre del 2018 de la caída de un 737 MAX de la aerolínea indonesia Lion Air.

El 13 de marzo, Estados Unidos se convirtió, junto con Canadá, en el último país en prohibir los vuelos del 737 MAX. Comenzaba la crisis.

Boeing suspendió las entregas del 737 MAX y no lo ha estado fabricando desde el 1 de enero pasado.

Entre mediados de marzo y finales de diciembre del 2019 produjo 400 unidades, lo que eleva el total de aviones fabricados a 787. A fines de septiembre, la empresa tenía un capital de 10,000 millones de dólares y 20,000 millones en líneas de crédito, según documentos financieros, y los costos asociados con la crisis del MAX continúan aumentando.

Del 1 de enero del 2019 al 10 de enero del 2020, pese a los problemas, los títulos de Boeing han ganado 1.28%, y se venden hoy en 329.92 dólares.