El pasado viernes fue un día de contrastes en la Bolsa de Valores de Madrid para el grupo de construcción y de servicios ACS.

Como todos los valores del mercado español, la compañía que preside Florentino Pérez sufrió el viernes el impacto del Brexit.

Aunque cayó menos que el promedio del principal indicador bursátil, el Ibex 35, la caída fue suficiente para cambiar por números rojos las ganancias que el valor acumulaba en el 2016.

Lo positivo es que la mayor gestora de activo en el mundo ha subido su apuesta por la acción de ACS.

BlackRock elevó su participación directa en acciones desde 2.75 hasta 3 por ciento. A cambio, redujo muy ligeramente a través de productos financiero una modalidad en la que baja desde 0.27 hasta 0.23 por ciento.

Por lo tanto, la participación total del mayor inversionista de la Bolsa española (cuenta con paquetes importantes en más de la mitad de los valores del Ibex 35) subió desde 3.02 hasta 3.24 por ciento.

Se trata del porcentaje más alto desde que BlackRock desembarcó en el capital de ACS el pasado mes de enero.

Espaldarazo

Con las nuevas compras de acciones, BlackRock da una espaldarazo a ACS en un momento clave para la compañía, que se encuentra en negociaciones avanzadas para la venta de su división de medioambiente Urbaser a un grupo dicho por un importe que podría superar sin problemas los 2,000 millones de euros.

El cierre de la operación podría realizarse en septiembre.

Y se trata de una operación que permitiría al grupo dar un nuevo paso al frente para reducir su endeudamiento, tal y como reclaman los analistas que siguen el valor. Este mes, ACS ya ha vendido 50% de tres líneas de transmisión eléctrica en Brasil por 115 millones de euros.