La Bolsa Institucional de Valores (Biva), que iniciará operaciones el 23 de julio, quiere promover el préstamo de valores para aumentar la liquidez y actividad en el mercado bursátil local.

“El préstamo de valores es un mercado desarrollado en el segmento de deuda y casi inexistente en el de acciones, por eso nuestro objetivo es fomentar su desarrollo”, explicó Fernando Pérez, actual consejero y miembro del Comité de Listado de Emisoras de Biva.

La negociación de títulos tomados a préstamo es reconocida en los mercados financieros para inyectar liquidez en la división de capitales y deuda; para los inversionistas que prestan valores significa rendimientos adicionales.

De acuerdo con el instituto financiero RiskMathics, el préstamo de valores opera desde la década de los 90 en México, aunque no ha sido explotado a pesar de que está regulado bajo estándares internacionales.

Según el informe anual 2017 de la organización financiera de EU, Financial Stability Oversight Council, el valor de los préstamos en el mundo ascendió a 2.3 billones de dólares a octubre del 2017, en el mismo lapso del 2016 fue de 1.9 billones.

“Para un mercado desarrollado es fundamental que funcione el mecanismo de préstamo de acciones. Hay estudios que indican que 25% del volumen de operación proviene de este tipo de transacciones”, sostuvo el presidente de Central de Corretajes (Cencor), Santiago Urquiza.

Fernando Pérez detalló que se valdrán de la plataforma del Mercado Electrónico Institucional (MEIPresval), una filial de grupo Cencor, para llevar a cabo las operaciones y así crecer el volumen y el desarrollo del mercado de valores del país.

Comisión, por prestar

A través del alquiler de los valores, los prestamistas obtienen una comisión por las acciones prestadas.

En México, el principal prestador de valores de deuda es el Banco de México y el segundo es el MEIPresval, que atiende las negociaciones entre inversionistas institucionales e instituciones financieras.

“Lo mismo pretendemos hacer en la parte de acciones, poner a disposición de inversionistas valores que puedan vender que no necesariamente tienen en posesión, pero que los puedan pedir prestados. Esa es una medida con la que podemos incrementar los volúmenes de operación”, sostuvo.

Ejemplificó: “Cuando la tesis de un inversionista institucional es que el mercado va a bajar y no tiene la cantidad de acciones para capitalizar esa inversión, puede voltear a plataformas como el MEIPresval y pedir prestados esos valores. Si las acciones bajan de precio podría recomprarlas a un valor más bajo y pagar el préstamo de acciones”.

[email protected]