Todo lo que sube tiene que bajar; nadie escapa de eso, ni las criptomonedas.

Ayer, el bitcoin, la moneda virtual más importante del mercado, perforó el piso de 8,000 dólares y cotizó en 7,134.45 dólares por unidad, con lo que acumuló una corrección de 63.12% en menos de 60 días.

Apenas el 16 de diciembre, el precio del bitcoin marcaba un máximo histórico de 19,343.04 dólares por moneda y tenía un rendimiento en el 2017 de 1,902 por ciento.

Un año antes, la criptomoneda marcó un alza de 124 por ciento.

“El 2016 y el 2017 fueron años espectaculares para las criptomonedas (...) hemos visto crecimientos que se han asemejado a la mayor burbuja de la historia, la de los tulipanes del siglo XVII”, explicó Pablo Gil, director de análisis de XTB, plataforma de mercado de divisas y contratos por diferencia.

El bitcoin no es la única criptomoneda que ha cedido terreno las últimas semanas.

Ethereum, la segunda moneda virtual más grande por capitalización, ha retrocedido 49.22% desde su récord del 13 enero de este año; se ubicó en 727.62 dólares.

Ripple, tercera criptomoneda más importante, ha presentado una baja de 77.50% desde su punto más alto histórico del 4 enero; este lunes cotizaba en 72 centavos de dólar.

Las correcciones se presentan en una época en que las regulaciones se empiezan a tornar más severas para esta clase de activos.

Tan sólo en India, el gobierno anunció la semana pasada que quiere eliminar el uso de monedas digitales en actividades delictivas, lo que apunta a una regulación más estricta.

India sigue la tendencia de Corea del Sur, uno de los países donde más se operan criptomonedas, que planea un proyecto de ley para prohibir el comercio de las monedas virtuales a través de intercambios.

En Estados Unidos, JPMorgan Chase & Co, Bank of America Corp y Citigroup Inc dieron a conocer que están deteniendo las compras de bitcoin y otras criptomonedas con sus tarjetas de crédito. En el Reino Unido, el Banco Lloyds planea seguir dichos pasos.

UNA NATURALEZA VOLÁTIL

Las criptomonedas son capaces de presentar movimientos abruptos en un día, como son caídas de casi 50%; lo hizo el bitcoin en la sesión del 11 de abril del 2013, cuando se desplomó 48.52 por ciento. Lo anterior es mucho más profundo que la peor jornada del oro y la plata en su historia.

El oro presentó su jornada más adversa, hasta el momento, el 28 de febrero de 1983 cuando su precio bajó 12.09%; la peor sesión de la plata se registró el 28 abril de 1987, en aquella ocasión retrocedió 20.57 por ciento.

“Las criptomonedas son mucho más volátiles que las propias materias primas que son, probablemente, los activos de mayor riesgo”, dijo Pablo Gil.

Cuando un inversionista se plantea tomar posiciones en el mercado de criptomonedas debe ser consciente de que, como se puede revalorizar casi 2,000% en un año, puede estar sujeto a correcciones fuertes en poco tiempo.

“La prudencia nos dice que, si se puede llegar a mover (más de 100%) en unas semanas, también puede corregirlo en poco tiempo”, agregó Gil.

TECNOLOGÍA SEGUIRÁ

Estamos en una situación similar a la que vivimos en los finales de 1990, cuando surgió Internet. Las valuaciones de las tecnológicas eran exageradas en todos los parámetros y no por ello la realidad que sustentaba esa valoración era falsa. El Internet nos ha cambiado la vida, algo similar pasa con la cadena de bloques, tecnología que se encuentra detrás de las criptomonedas, explicó Gil.

La cadena de bloques hace posible que computadoras y otros dispositivos puedan gestionar información compartiendo un registro distribuido, descentralizado y sincronizado entre ellos. Este tipo de características, en lugar de utilizar la tradicional base de datos, será algo que va a cambiar muchos de los negocios y cosas como las conocemos el día de hoy detalló Pablo Gil.

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