El banco británico Barclays elevó sus perspectivas para los precios del petróleo este año y el próximo por las expectativas de menores suministros desde Libia e Irán.

“Debido a nuevas interrupciones y a una reducción más rápida en los suministros de Irán, vemos los precios del Brent y el WTI promediando 71 y 65 dólares por barril el próximo año”, dijo el banco.

Barclays había pronosticado previamente un promedio para el Brent de 65 dólares por barril en el 2019. El banco también mejoró su estimación para los precios del Brent en la segunda mitad de este año a un promedio de 73 dólares por barril, frente a los 70 dólares calculados previamente.

Estados Unidos, por su parte, quiere reducir las exportaciones petroleras de Irán a cero en noviembre, lo que obligaría a otros grandes productores a compensar la merma.

Además, las interrupciones en la producción en Canadá por problemas en la planta de arenas bituminosas de Syncrude, que genera 360,000 bpd, ha reducido los flujos al punto de entrega de Oklahoma.

Aunque el diferencial entre el WTI y el Brent se ha reducido desde mayo por las fallas en Syncrude, éste podría ampliarse hacia finales del año a 7.50 dólares, refirió Barclays.

Defiende a la OPEP

El presidente de la OPEP defendió el lunes al grupo de las exigencias de un aumento de la producción hechas por el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, afirmando que no se debería responsabilizar al cártel de los problemas del sector.

Trump acusó en las últimas semanas a la Organización de Países Exportadores de Petróleo de subir los precios de la gasolina e instó al cártel a hacer más.

“No se debería culpar sólo a la OPEP de todos los problemas que están ocurriendo en la industria petrolera, pero al mismo tiempo hemos dado respuesta en términos de las medidas que tomamos en nuestra última reunión en junio”, dijo a Reuters el presidente del grupo, Suhail al Mazrouei, en una entrevista en Calgary, Canadá, refiriéndose a su decisión de elevar el bombeo.

“La OPEP está haciendo su parte”, agregó, indicando que el grupo está dispuesto a escuchar a los principales productores mundiales de crudo, incluido Estados Unidos.

La OPEP acordó en junio un modesto aumento de la producción de crudo a partir de julio, después de que el líder de facto del grupo, Arabia Saudita, persuadió a Irán de que cooperara para atender a los llamados de grandes consumidores para reducir los crecientes costos del combustible.