El jefe del Banco de México, Agustín Carstens ratificó que esperan que la inflación en México cierre este año en el rango previsto, de entre 4.75 y 5.25 por ciento.

La economía mexicana está saliendo lentamente de una severa recesión que la llevó a caer un 6.5% el año pasado, su peor desplome desde la década de 1930, lo que contribuyó a mantener relativamente estables las alzas en los precios.

Para no interrumpir la recuperación económica, el banco central ha mantenido desde julio del año pasado la tasa referencial de interés en un 4.50%, pero los analistas especulan que podría comenzar a elevarla hasta finales del año o a inicios del 2011.

"En general, una primera lectura de este Informe Trimestral de Inflación nos lleva a identificar menores preocupaciones de Banxico (banco central) sobre la inflación y por tanto sobre la necesidad de modificar la política monetaria", dijo el banco privado Banamex en un reporte.

El banco central dijo que "persistirán condiciones de holgura" en la economía en el 2010 y que la inflación estará dentro de sus parámetros.

La entidad tiene una meta de inflación del 3% +/- un punto porcentual, que Carstens dijo podría cumplirse a finales del 2011.

"La inflación se ha mantenido dentro de lo esperado", dijo Carstens. "Se estima que la actividad productiva permanecerá por debajo de su potencial en los siguientes trimestres", agregó al justificar la estabilidad en la tasa referencial.

Hasta la primera quincena de abril, la inflación de México a tasa interanual se ubicó en un 4.41 por ciento.

Por otra parte, Carstens dijo que no hay necesidad de modificar un mecanismo de subastas en el mercado cambiario que lleva vigente dos meses y con el que busca acumular más reservas internacionales mediante la compra de dólares.

"Yo me atrevería a decir que, por el momento, los objetivos se han cumplido y no habría una necesidad aparente para cambiar esa decisión", expresó.

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