Ante la normalización de la política monetaria en Estados Unidos, prevista para el segundo trimestre del próximo año, el Banco de México (Banxico) tendrá que reaccionar casi de manera inmediata en el incremento de su tasa de interés de referencia, aseguró Alfredo Coutiño.

En entrevista, el director para América Latina de Moody’s Analytics mencionó que cuando las tasas de interés en Estados Unidos comiencen a subir, en México irremediablemente deberán aumentar también .

Explicó que México no soporta tasas de 3%, por lo que el banco central deberá incrementar el costo del dinero en el 2015, a cerca de entre 4 o 5 por ciento.

El especialista anticipó que si el Banxico tarda en subir su tasa de referencia, habría una fuerte salida de flujos del mercado de bonos mexicano, debido a que dejaría de ser competitivo con los papales del gobierno estadounidense.

Prevalecerá la volatilidad

Alfredo Coutiño mencionó que el peso mexicano seguirá presentando fuertes movimientos volátiles el año próximo, explicado principalmente por la eminente normalización de la política monetaria estadounidense, mostrando cotizaciones de entre 13.50 y 14 unidades por dólar.

Por otro lado, el especialista estimó un crecimiento económico para este año de alrededor de 20%, mientras para el 2015 espera sea de hasta 3.3 por ciento.

El entrevistado comentó que la economía mexicana seguirá débil en los próximos años, no obstante la implementación de la reformas, específicamente la energética.

Lo anterior, debido a una limitación que tiene que ver con la falta de un cambio estructural, que no se ha dado en los últimos 15 años.

Explicó que la ausencia de un cambio estructural generó un problema de debilidad crónica en la economía, relacionado principalmente con una falta de inversión, y por ende la inexistencia de un aparato productivo moderno que impulse realmente a la economía interna.

Coutiño citó cifras oficiales que indican que la inversión fija total como proporción al PIB nacional disminuyó de 26% a finales del 2000 a 22% en este año.

El problema de México es que la salud de su economía no es tan fuerte como las autoridades afirman, su fortaleza sólo le alcanza para crecer 3% , expresó.

El analista de Moody’s Analytics comentó que de tener que empujar más allá de 3% del PIB mediante políticas monetaria y fiscal expansiva, lo único que generaría es que se abra más el desequilibrio externo, se perjudique la cuenta corriente y se generen tasas de inflación más elevadas.

Reformas positivas

El experto dijo que las reformas son positivas y que van en la dirección correcta; sin embargo, la incertidumbre es que si realmente se incrementarán los montos de inversión en la economía para poder crecer a niveles de 5%, lo cual lo ve difícil.

Adelantó que si las reformas se implementan correctamente, el crecimiento potencial podría aumentar, aunque no veríamos un crecimiento sobre niveles de 6%, sino hasta finales del 2018.

En opinión de Alfredo Coutiño, con los actuales problemas sociales, políticos y de credibilidad existentes en el país, va a ser complicado lograr montos importantes de inversión aún con las reformas estructurales aprobadas .

Debate al interior de la Reserva Federal para determinar cuándo elevar tasas

Para la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), decidir el momento de una subida de tasas de interés por primera vez en casi una década ahora es lo más fácil.

Lo difícil, y es algo que preocupa cada vez más a los banqueros centrales estadounidenses, es qué tan rápido ir después de eso, en medio de un crecimiento global irregular y el nerviosismo de los mercados durante el largo camino de la Fed hacia las políticas previas a la crisis.

Apostar al despegue de las tasas desde casi cero ya no es tan arriesgado, particularmente tras un reporte de empleo excepcionalmente fuerte del viernes pasado.

Tras meses de dudas por señales de debilidad de la economía mundial, los inversionistas han anticipado esa primera subida de tasas para mediados del 2015, y parecen haber aceptado que la economía de Estados Unidos puede avanzar con impulso propio.

Recientes conversaciones con funcionarios, técnicos y economistas de la Fed apuntan a que el debate interno se ha dado desde el primer movimiento de las tasas al ritmo de incrementos que le seguiría.

El estancamiento de la inflación es una preocupación menor a la luz de la continua mejoría de los mercados laborales. Excluyendo algún shock grave, funcionarios indicaron que seguirán adelante con el despegue en los próximos meses, moviéndose luego cautamente para asegurar que no ahoguen la recuperación actuando demasiado rápido.

Los funcionarios de la Fed actualizarán sus proyecciones tras un encuentro que concluye el 17 de diciembre, que posiblemente marcará una convergencia mayor de sus opiniones.

Con una economía menos dependiente del comercio exterior y bancos más fuertes, Estados Unidos se ve más robusto que Japón y Europa, donde la actividad no crece. Más empleos, mayores sueldos y acciones en alza y otras noticias domésticas positivas podrían establecer un escenario para que las familias jueguen un papel mayor en la recuperación.

Los miembros más cautos de la Fed están dispuestos a ofrecer una modesta subida de la tasa referencial. Una tasa de interés de 0% deja a los responsables sin una manera simple de reaccionar si se debilitan las condiciones.

También está cada vez menos en sintonía con datos que reforzaron la confianza de la Fed sobre el impulso de la economía. (Reuters)

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