Tras advertir públicamente que el cambio climático supone un riesgo para la sociedad, la economía y para las inversiones, 57 instituciones financieras en el país firmaron en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), la declaración en favor del financiamiento de bonos verdes en México.

Las instituciones representadas por afores, aseguradoras, fondos de inversión, bancos de desarrollo y asesores independientes de inversiones administran recursos que en conjunto ascienden a 4 billones de pesos, equivalente a 20% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

El director general de Afore XXI Banorte, Juan Manuel Valle, explicó que en su caso podrían destinar alrededor de 7% de su portafolio total, que es el porcentaje que actualmente invierten en instrumentos de deuda, alternativos y acciones dirigidas a proyectos de infraestructura y energía.

No podemos decir un porcentaje, pero podemos vincular casi todo lo que invertimos en energía e infraestructura que potencialmente es susceptible de ser financiado a través de bonos verdes. Entre deuda, alternativos y acciones debemos tener como 7% del portafolio total (cerca de 50,000 millones de pesos) , sostuvo.

Advirtió que cada día es menos probable que inviertan en proyectos no sustentables porque pocos jugadores estarían dispuestos a asumir los riesgos vinculados con el tiempo.

La declaratoria es un precedente en México porque por primera vez el sector financiero reconoce la urgencia de movilizar recursos para apoyar las acciones contra el cambio climático y envía un claro mensaje de la capacidad que tiene nuestro país para convertirse en un líder en el desarrollo del mercado de bonos verdes de Latinoamérica.

Como inversionistas consideramos que los bonos verdes u otra clase de activos verdes representan una oportunidad de inversión para cumplir con nuestro deber fiduciario con clientes y beneficiarios de modo responsable y sostenible , indica la declaratoria.

Grandes inversiones

Añade que la lucha contra el cambio climático requiere grandes inversiones para financiar proyectos del sector de energía renovable, transporte bajo en carbono, infraestructura para el manejo de agua y desechos así como en la construcción sustentable y eficiencia energética.

El mercado de bonos verdes surgió hace 10 años a nivel global y el objetivo es financiar proyectos que ayuden a mitigar el cambio climático. Actualmente mueve alrededor de 20 billones de dólares en el mundo, sólo en el 2016 las colocaciones de estos instrumentos de deuda ascendieron a 81,000 millones de dólares; se prevé que para el cierre de este año alcancen 130,000 millones de dólares.

Los representantes de las instituciones financieras unidas a la declaratoria mexicana explicaron que por el momento es difícil cuantificar el monto de recursos que destinarán al financiamiento a proyectos verdes, todo dependerá de la oferta existente. No obstante, aseguraron que privilegiarán las inversiones verdes sobre las no verdes, atendiendo el tema de la rentabilidad.

Proyecciones del Consejo Consultivo de Finanzas Climáticas (CCFC), figura que impulsa el financiamiento de proyectos verdes, apuntan a que en los próximos tres a cinco años habrá entre 15 a 20 emisiones recurrentes de bonos verdes en el país.

El Consejo trabaja en un plan de negocios para desarrollar este mercado e identificar los proyectos que califican para las inversiones verdes, adelantó el consejero general del CCFC, Javier Bernal.

El director general de la BMV, José Oriol Bosch, destacó que este pronunciamiento es el primero de su tipo en el país y forma parte de las acciones que el CCFC impulsa para que el mercado de bonos verdes logre la escala y solidez necesarias. Este es un primer paso que nos coloca a la par de todos los mercados globales , sostuvo.

judith.santiago@eleconomista.mx