Citigroup reportó una caída del 7% en sus ganancias del cuarto trimestre, lo que superó las expectativas aunque de todas formas no logró la aprobación de Wall Street, ya que los mayores costos y una caída en los ingresos en su negocio de consumo afectaron los resultados.

Al igual que JPMorgan Chase & Co, los resultados se beneficiaron de la liberación de unos 1,500 millones de dólares de las reservas que previamente había apartado para préstamos incobrables debido a la crisis provocada por el coronavirus.

Pero las bajas tasas de interés oficiales destinadas a apuntalar la economía pesaron sobre su gran negocio que brinda tarjetas de crédito y préstamos a los hogares estadounidenses.

Citi, que nombró a Jane Fraser como la primera presidenta ejecutiva de Wall Street para asumir el cargo el próximo mes, había sumado más de 10,000 millones de dólares a sus reservas el año pasado ante las expectativas de más incumplimientos de préstamos.

La perspectiva de un mayor estímulo fiscal bajo la presidencia de Joe Biden ha aumentado la confianza de que los bancos podrán sobrellevar la pandemia de Covid-19 sin pérdidas generalizadas.

A nivel general, el banco tuvo ganancias por 4,630 millones de dólares, por debajo de los 5,000 millones de dólares, un año antes.

Los préstamos totales cayeron 3% a 676,000 millones de dólares al final del trimestre, mientras que los depósitos aumentaron 20% a 1.3 billones de dólares a medida que los clientes, ante las incertidumbres económicas, pidieron menos créditos y ahorraron más.

Los ingresos de Citi cayeron 10%, principalmente debido a un declive en su negocio global de banca de consumo. Las tarifas en el negocio de tarjetas de marca de América del Norte, que alguna vez fue el motor de crecimiento de la banca de consumo, cayeron un 13% debido a menores ventas por compras de clientes y mayores pagos.

Por su parte, JPMorgan Chase & Co reportó una ganancia del 42% en el cuarto trimestre, por sobre las expectativas, gracias a la liberación de parte de las reservas que amasó frente a las pérdidas de préstamos relacionadas con el coronavirus y la fortaleza en sus unidades de intermediación e inversión.