La banca de inversión europea está a punto de confirmar una pérdida de ingresos por tercer trimestre consecutivo. Según analistas, éstos podrían haber caído hasta 25%, lo que dará lugar a más despidos y recortes.

Después de que los bancos estadounidenses registraran un tibio principio de año en Wall Street, analistas rebajaron las previsiones para sus homólogos europeos, que durante años han ido perdiendo cuota de mercado.

Según estrategas de Morgan Stanley, los ingresos trimestrales de los bancos de inversión europeos caerán 24%, dato contrastante con la baja de 11% de sus rivales de Wall Street.

Citigroup y J.P. Morgan calculan que la caída será de 22 y de 20% respectivamente, debido a la mayor resistencia que muestran los bancos de inversión europeos frente a sus competidores de EU en el segmento de renta variable, la parte más afectada en los tres primeros meses del año.

“El asunto no es ya la pérdida de ingresos de un par de puntos porcentuales; el modelo de negocio está amenazado”, según explica la experta  Magdalena Stoklosa, de Morgan Stanley.

Pérdida de valor

El año pasado, sus acciones cayeron 25%, eliminando 380,000 millones de dólares de valor para los accionistas, según analistas de Autonomous Research. Pero últimamente los problemas han ido incluso peor.

Sergio Ermotti, presidente ejecutivo de UBS, reconoció el mes pasado que la división de banca de inversión de la entidad tuvo uno de los peores comienzos del año de la historia reciente, con una caída de 30% de sus ingresos.

El ejecutivo colocó al banco suizo, cuyos resultados trimestrales se publican mañana, “en modo ahorro”, retrasando las contrataciones y la inversión, en un intento de ahorrar 300 millones de dólares.

Deutsche Bank va camino de confirmar una caída de los ingresos de su división de banca de inversión por octavo trimestre consecutivo.

Los analistas de Barclays calculan que los ingresos derivados del trading mostrarán una caída de 30% en términos interanuales. Deutsche mantiene las negociaciones para una posible fusión con su competidor Commerzbank, si bien la operación se ve con cierto recelo en varios frentes.

En opinión de un inversionista en bonos del banco, “Deutsche tiene que llevar a cabo una reestructuración más profunda y reducir su tamaño en EU entre 20 y 30 por ciento. Con independencia de lo que pase con Commerzbank, tendrán que hacerlo”.

Los franceses BNP Paribas y Société Générale ya han comenzado a recortar costes tras las fuertes pérdidas del cuarto trimestre.