La Bolsa mexicana cerró a la alza y el IPC ganó el lunes 0.21% por un mayor apetito mundial por el riesgo, luego de que China prometió el fin de semana permitir una apreciación gradual de su moneda.

El principal índice bursátil, el IPC, terminó la sesión en 32,882 puntos, con un volumen de 278.9 millones de acciones negociadas, algo menos que el promedio diario.

Los títulos de la minera Grupo México, una de las mayores productoras de cobre del mundo, encabezaron las ganancias y repuntaron 2.42% a 33.49 pesos, impulsados por un alza en los precios de las materias primas.

El yuan chino anotó el lunes su mayor alza diaria desde una apreciación de julio del 2005, luego de que el banco central de China dijo el sábado que flexibilizará gradualmente el tipo de cambio de la moneda.

La noticia generó confianza en una recuperación económica mundial entre los inversionistas, lo que llevó al mercado bursátil mexicano a ganar casi 1.50% en sus primeras operaciones.

Pero ya en la recta final, los mercados en Wall Street revirtieron el camino al desvanecerse el optimismo inicial por las noticias provenientes del país asiático, lo que también restó fuerza a las ganancias iniciales de la bolsa local.

"Lo que está detrás es la historia que ya se ha presentado en meses anteriores. Cuando China da bandazos de que podría ir en la dirección adecuada, aparece la incertidumbre en torno a la viabilidad y magnitud de los cambios que pueda aplicar", comentó Eduardo Avila, subdirector de análisis del grupo financiero Monex.

El promedio industrial Dow Jones finalizó la jornada con una caída de 0.08% y el índice compuesto Nasdaq perdió 0.90 por ciento.

Un yuan más fuerte permitirá a China comprar más materias primas y permitiría también que las monedas de las economías vecinas de Asia suban sin perder su ventaja competitiva, abonando el camino para avances de las monedas de Europa emergente.

En el caso de México, un yuan más fuerte podría elevar los costos de los productos que China vende a Estados Unidos, haciendo más competitivos a los mexicanos.

México, que envía más de 80% de sus exportaciones a su vecino del norte, se disputa con China y Canadá el liderazgo como principal proveedor de Estados Unidos.