El Banco Central Europeo no se va a quedar de brazos cruzados ante la amenaza de una posible salida de Reino Unido tras el referéndum del próximo 23 de junio. De acuerdo a las informaciones publicadas por Reuters, Mario Draghi estaría dispuesto a intervenir un día después de la votación, con el objetivo de reforzar la confianza en la Unión Europeo ante una eventual salida.

Ante un hipotético triunfo del Brexit, el BCE prevé una elevada demanda de euros entre los bancos. En este contexto, las reservas del Banco de Inglaterra podrían resultar insuficientes para atender las peticiones. Por esta razón, según Reuters, Mario Draghi estaría dispuesto a abrir líneas swap con el Banco de Inglaterra para el intercambio de libras y euros, permitiendo una financiación ilimitada en ambas monedas. El objetivo de esta medida no es otro que el de reforzar la confianza de los inversionistas en toda Europa y contener otros nerviosismo del mercado.

La medida que podría ponerse en marcha la semana que viene no es nueva. Ya durante la crisis financiera y previamente durante los atentados terroristas del 11 de septiembre, el BCE empleó acuerdos similares con la Reserva Federal de Estados Unidos para desbloquear dólares adicionales.

El mes pasado el Banco de Inglaterra alertó de la incertidumbre que genera la actual coyuntura en Reino Unido. Estas dudas están dificultando que los bancos puedan aprovechar sus fuentes habituales de moneda extranjera.

La provisión de fondos adicionales a los bancos después de la votación sobre el futuro de la Reino Unido aliviaría la presión sobre las entidades y ayudaría a calmar los miedos de los mercados financieros.

Más allá de esta medida, poco más puede hacer el BCE. La inyección de liquidez efectuada por Mario Draghi, que ha saturado a los mercados con más de 1,000 millones de euros, unido a los programas de compra de deuda está llevando a la entidad a quedarse sin valores que comprar. A esto hay que sumar las críticas que estas políticas están levantando en Alemania.

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