Preocupación en torno a una recesión en el mundo y los vaivenes en la relación comercial entre Estados Unidos y China han llevado al oro a romper la barrera de 1,500 dólares por onza, ante una mayor aversión al riesgo.

Sin embargo, el lingote podría llegar hasta 1,600 dólares en el corto plazo, según analistas.

“Podría subir más, 1,500 es un buen precio, pero podría llegar a 1,600 dólares por onza”, dijo Ana Azuara, analista de commodities de Banco Base. Sostuvo que los factores que lo han llevado a incrementar su precio 12.17% desde su mínimo del año el 2 de mayo, y 17.50% durante el año, no han cambiado y no pareciera que cambien en el corto plazo.

El metal superó 1,500 dólares por onza el 7 de mayo. Cerró en 1,507.15 dólares por onza, y tuvo un alza de 0.81% respecto al día previo. Registró su máximo el 15 de agosto, a 1,522.96 dólares por onza.

La estratega explicó que el lingote ha subido por la expectativa de menores tasas, con una gran parte de los bancos centrales reduciendo su tasa de referencia ante el deterioro de variables macroeconómicas, y de que el Brexit concluya sin un acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido.

Azuara recordó que la semana pasada se dio a conocer el dato del PIB de Alemania al segundo trimestre, que mostró una contracción, lo que alimentó el miedo a una recesión, que también se teme que ocurra en el mundo.

“No hay posibilidad de que la renta variable, especialmente en Europa, vuelva a ganarse la preferencia de los inversionistas en este clima. Los mercados de renta variable europeos registraron su semana 72 de salidas de capital en las últimas 75. En tanto, el oro sigue subiendo”, dijo Igor de Maack, gestor de fondos y vocero en DNCA, filial de Natixis IM.

Bancos centrales suben demanda

Los bancos centrales también han incrementado sus posiciones del metal, según un reporte del Consejo Mundial del Oro.

Entre abril y junio compraron 224.4 toneladas del lingote, llevando a una compra acumulada para el primer semestre del 2019 de 371.1 toneladas, el mayor incremento en reservas mundiales de los 19 años  de datos disponibles.

“Los conflictos mundiales en curso siguen siendo un dolor de cabeza. La lentitud, exacerbada por el comercio y tensiones geopolíticas, continuaron arrojando una nube oscura sobre la economía global (durante el segundo trimestre)”, refirió el consejo en un reporte.

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