Singapur - Las bolsas en Asia tocaron mínimos de varios meses, el euro retrocedió y las divisas de alto retorno se debilitaron por el temor a que los problemas de deuda soberana en Europa puedan desencadenar una renovada crisis en el sector bancario del continente.

El aumento de las tensiones y los rumores de guerra en la península coreana también pusieron nerviosos a los inversores en el este de Asia.

La respuesta vacilante del Viejo Continente a la crisis de deuda en Grecia ha agitado a los mercados en las últimas seis semanas, y la intervención durante el fin de semana de una caja de ahorro española por parte del banco central local aumentó el temor a un colapso mayor.

"La situación con el banco español pone nerviosos a los inversores porque aumenta la sospecha de que hay algo más que está ardiendo y que no se puede ver", dijo Hiroichi Nishi, asesor general de la división de valores de Nikko Cordial Securities en Tokio.

Las condiciones de financiamiento para los bancos se han ido restringiendo, y las instituciones en Estados Unidos cada vez son más reacias a negociar con firmas que tienen una gran exposición a Europa.

Los mercados de dinero también han mostrado una renuencia a dar crédito, particularmente a largo plazo, aumentado el temor a que las dificultades para el financiamiento en dólares podrían perjudicar aún más a los bancos debilitados.

Asia

En Japón, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio cedió un 3.1% y cerró en un mínimo en seis meses por debajo de un nivel clave de soporte a 9.500 puntos. El referencial suma un retroceso de un 17% desde el máximo en 18 meses que tocó a principios de abril.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas perdía un 4.3%, alcanzando su mínimo en nueve meses.

Los exportadores con exposición al mercado europeo sufrieron fuertes pérdidas. El fabricante de cámaras fotográficas Canon perdió 2.7% y su rival Nikon, 5.8 por ciento.

Las acciones surcoreanas cedieron 2.7% luego de reportarse que el líder de Corea del Norte dijo a su Ejército que podría tener que ir a la guerra -pero sólo si Seúl ataca-, lo que también llevó a los inversores extranjeros a vender.

Un operador de una correduría europea en Tokio dijo que el declive en los papeles se contrapone con los fundamentos macroeconómicos y las tendencias de resultados corporativos, y posiblemente es parte de maniobras por parte de los inversores para reducir su exposición al riesgo.

Bajo este esquema, las ventas para detener pérdidas de un operador llevaban también a otros a recortar posiciones.

"No creo que las cosas lleguen al punto de una crisis financiera, pero el precio de los papeles es similar al que vimos después del descalabro de Lehman", dijo el operador.

Euro, a la baja

El euro reanudó su descenso al desaparecer un reciente rebote originado por la cobertura en corto.

Los operadores dijeron que con la liquidez en el mercado cambiario exhibiendo señales de racionamiento, los inversores posiblemente se refugiarán en la seguridad relativa del dólar.

El euro retrocedió hacia 1.2220 dólares EUR desde los 1.2376 dólares que tocó al cerrar el lunes en Nueva York, cuando perdió más de un 1.5 por ciento.

Contra el yen, el euro caía un 1 por ciento, a 110.53 yenes.

El won surcoreano KRW se depreció un 2.8% contra el dólar, su peor caída diaria desde marzo del 2009, en medio de un fuente incremento en las tensiones luego de que Seúl acusó a su vecino comunista de hundir uno de sus barcos de guerra.

El dólar estadounidense y el yen japonés tienden a apreciarse cuando hay un aumento en la volatilidad y un declive en el apetito de riesgo. El índice dólar, que sigue el desempeño del billete estadounidense frente a otras seis divisas, subía un 1.3 por ciento.

El dólar australiano extendió sus pérdidas, retrocediendo casi 1% contra el dólar estadounidense y el yen en un momento, debido a que fondos de cobertura e inversores recogieron las ganancias provistas por el repunte que ha tenido este año la divisa de alto rendimiento.

El temor a otra crisis financiera aumentó el atractivo del oro y de la deuda soberana de gobiernos asiáticos y Estados Unidos, y los futuros de los bonos del banco central nipón tocaron un máximo en dos años. Los bonos del Tesoro también subieron durante las operaciones en Asia.