El gigante petrolero saudí tuvo que esperar a su segundo día en Bolsa para desbloquear su cotización. En su estreno el miércoles, fijó su precio de salida en 32.6 riyales saudíes, pero casi inmediatamente subió 10%, a 35.20 riyales, el límite máximo diario, y durante toda la jornada su cotización se quedó anclada en este nivel.

En la sesión del jueves, sus acciones sí registraron cambios continuos, después de iniciar la jornada con una revalorización adicional de 10 por ciento. Con esta subida inicial, Aramco alcanzaba el  1.5% del capital que cotiza en Bolsa a 38.7 riyales saudíes por acción, equivalentes a una capitalización de 2.05 billones de dólares.

Aramco se convirtió así en la primera empresa del mundo en superar la barrera de 2 billones de dólares de valoración. Con este impulso adicional, amplía su ventaja respecto a los gigantes tecnológicos de Wall Street, que hasta ahora competían por liderar el ranking mundial de capitalización bursátil.

Apple cerró con una capitalización bursátil de 1.20 billones de dólares, seguido de cerca por Microsoft, con 1.16 billones. El resto de empresas se quedan ya por debajo de la barrera de 1 billón de dólares de capitalización. Alphabet (Google) alcanzó 927,600 millones, y Amazon 867,000 millones de billetes verdes.

Primeras tomas de plusvalías

Las subidas iniciales de 10% en la jornada sumadas a 10% de revalorización logrado en su estreno en la Bolsa de valores de Riad, dieron paso a las primeras tomas de plusvalías entre sus accionistas.

Después de tocar máximos intradía en 38.7 riyales saudíes, sus acciones han frenado sus subidas hasta registrar mínimos en la sesión en 36 riyales, 2.2% por encima del cierre del miércoles. Al término de la jornada de concluyó con subidas de 4.55%, hasta 36.80 riyales. Su valoración se sitúa de esta forma en 1.95 billones de dólares.

Los movimientos bursátiles de Aramco se ven condicionados por las peculiaridades en la composición de sus nuevos accionistas. La petrolera potenció el protagonismo de los inversionistas locales y regionales con la colocación de 1.5% de su capital en la Bolsa de Riad.

Los inversionistas  de Arabia Saudita de hecho acapararon 77% del total de la  OPI.

Su accionariado podría diversificarse en mayor medida si Aramco materializa sus planes de colocar en el mercado un porcentaje mucho más elevado de su capital en una gran Bolsa internacional.

Con la salida a Bolsa de Aramco, el régimen saudí pretende captar la financiación necesaria para impulsar una reconversión de su economía con el objetivo de reducir su elevada exposición al mercado del petróleo.