El petróleo barato tiene serias consecuencias sobre la economía de los países exportadores, incluso en el caso de los más potentes como Arabia Saudita.

El abanderado de la estrategia de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) dijo que el desplome del precio del crudo empieza a reflejar el sufrimiento que conlleva en sus propias cuentas y ha presentado un déficit público en el 2015 que asciende a 367,000 millones de riales saudíes (89,000 millones de euros).

Como medida más destacada para revertir la situación, el gobierno del país comunicó su decisión de aumentar los precios de la mayor parte de los productos petroleros y de otros combustibles como el gas, después de anunciar la reducción de subsidios para limitar el gasto público en el 2016.

Desde que en el 2014 se decidiera tirar el precio del crudo para expulsar del mercado a los productores más ineficientes, el precio por barril de la OPEP ha caído hasta el entorno de los 30 dólares, su nivel más bajo de la última década.

La estrategia de consolidación de cuota de mercado ha tenido grandes opositores, como Venezuela, que ya advertía de las terribles consecuencias que podía provocar sobre las economías de los miembros del cártel.

Entonces, todavía se pensaba que los miembros más ricos, entre los que se incluye a Arabia Saudita, podrían resistir.

Hoy las dudas se encuentran más extendidas.

Como prueba definitiva de que el precio del petróleo es el principal causante de los males que acechan a la economía saudita, el ministro de Finanzas del país anunció en rueda de prensa que los ingresos no petroleros registraron una subida de 29 por ciento.

El rey Salman Bin Abdelaziz aseguró en un discurso a la nación que el Estado no va a comprometer los intereses del ciudadano en esta revisión y reestructuración del gasto público, pero la gasolina de 95 octanos aumentó de 0.60 riales a 0.90.

Los productores no miembros de la OPEP, como Rusia, siguen aumentando su producción y aguantan el pulso a los países del cártel en el reparto del pastel del petróleo. La próxima reunión ordinaria para analizar el límite máximo de producción de petróleo no se producirá hasta el 2 de junio del 2016 y los apoyos al mantenimiento de esta estrategia pueden no estar tan claros.