Los especialistas de Ve por Más (Bx+) dijeron que entre los aspectos positivos internos que podrían influir en el buen desempeño del IPC están -además de la reforma energética y los grandes anuncios de inversiones- las próximas elecciones en varias entidades del país, que redundarán en un mayor gasto público, así como un mejor desempeño de las manufacturas, ante el crecimiento del PIB en Estados Unidos.

A nivel externo, explicaron que existe la expectativa de nuevos estímulos por parte del Banco Central Europeo (BCE), así como una disminución en el precio de la gasolina generará un aumento en el consumo y en la rentabilidad de las empresas.

El Grupo Financiero enumeró factores negativos locales, entre los que se incluyen el desplome en el precio del petróleo y la variable de la inseguridad, que aunque no tendrá efecto en las inversiones, sí tiene una creciente exposición internacional.

Los riesgos externos se vinculan con una desaceleración en China, un dólar más fuerte que afecte las exportaciones, conflictos geopolíticos en Rusia e Israel, además de que una caída en los precios del petróleo podría reducir las calificaciones de naciones como Brasil, Rusia y naciones de África.

Poco atractivos

Advirtió que los fondos internacionales podrían no optar por América Latina y percibir a los países emergentes como poco atractivos .

Un análisis de Signum Research enfatizó que inició el año con operaciones a la baja que se derivan del bajo precio del petróleo.

La correduría detalló en el documento que en las primeras jornadas del año el IPC cotizaba por debajo del nivel de cierre del 2013, lo que empezó a generar desconfianza sobre la evolución del principal indicador accionario para el resto del año.

romina.roman@eleconomista.mx