La próxima alza de tasas de interés de Banco de México (Banxico) preocupa a los intermediarios financieros mexicanos, como los bancos, dado el impacto que podrían tener, tras reducirse su margen de ganancia en el momento de hacer la valuación de su cartera de largo plazo.

El analista económico sénior de CIBanco, James Salazar, comentó que los ajustes a la baja de las utilidades de las instituciones financieras se podrían concentrar básicamente en los créditos ya otorgados, sobre todo los hipotecarios.

En ese sentido, un analista, que pidió el anonimato, dijo que los bancos traen en promedio la posición de su cartera de créditos hipotecarios en una tasa de entre 8.5 y 9 por ciento.

En ese sentido, el especialista de CIBanco comentó que en la medida en la que siga subiendo la tasa del Bono M a 10 años, que actualmente se encuentra en 7.69% y, al momento de hacer su valuación, el margen de ganancia se verá reducido e inclusive podría incurrir en pérdidas si llegará a rebasar ese nivel.

Descuenta el aumento

El Bono M de largo plazo comenzó a descontar un nuevo aumento en la tasa de interés de referencia deBanxico, pues en el mercado secundario alcanza un nivel de 7.69%, que con respecto a las negociaciones de cierre del 2016 (7.45%), representa un repunte de 24 puntos base.

La percepción de que el banco central realice un nuevo aumento de 25 puntos en los réditos domésticos es muy alta y la podría llevar hasta un nivel de 6%, lo cual sería anunciado en la próxima reunión de política monetaria a realizarse el 9 de febrero.

El incremento en la tasa se llevaría a cabo principalmente por las fuertes presiones inflacionarias esperadas este mes, a raíz del alza en el precio de los combustibles.

Analitas estiman que la inflación para finales año alcanzaría niveles de 5 por ciento. En el 2016 el indicador se ubicó en niveles de 3.35 por ciento.

Escenario complicado

James Salazar añadió que el escenario para los bancos privados se podría complicar si el instituto central sigue subiendo su tasa de referencia.

Los pronósticos del especialista es que la tasa de Banxico se ubique a finales de año en un nivel de 7.25 por ciento.

Hay preocupación, no es como un foco rojo, pero sí hay un foco de alerta, por la expectativa de mayores alzas en las tasas de interés sobre todo de largo plazo , detalló el entrevistado.

Agregó que cuando se ven las tasas de interés de largo plazo, no solamente las de 10 años que son las más negociadas del mercado, sino las emisiones de 20 y 30 años, las cuales están más presionadas, como es el Bono a 20 años que alcanza una tasa de interés de 7.8 por ciento.

El analista económico sénior de CIBanco mencionó que el mercado sigue comprando la idea de que el alza de tasas será gradual, en comparación como lo que sucedió en la crisis del 2008-2009, donde los réditos subieron de manera rápida.

La economía afectada

La directora de Análisis Económico y Bursátil de Banco Base, Gabriela Siller Pagaza, dijo que existe una amplia preocupación por el alza de las tasas de interés de largo plazo, no solamente por el efecto que tendrá en sistema bancario, sino en la economía doméstica.

La especialista explicó que los bancos privados se verían afectados seriamente por alza de los réditos, pues en el momento de hacer sus valuaciones con la nueva tasa de interés de mercado, podrían incurrir en fuertes pérdidas, que tendería a afectar su rentabilidad.

Agregó que el incremento esperado de la tasa de interés de Banxico, podría reducir el ritmo de crecimiento de la economía interna, con el pronóstico de un aumento en este año de apenas 1.5 por ciento.

ricardo.zamudio@eleconomista.mx