El peso continuo con buen desempeño después de que la Reserva Federal de Estados Unidos subió este miércoles en 25 puntos base su principal tasa de interés a un rango de entre 1.50% y 1.75%, además de que prevé dos aumentos más para este año y proyecta otras tres subidas para el próximo, una señal de creciente confianza en que los recortes de impuestos y un aumento del gasto público impulsarán la economía y la inflación estadounidense.

El Comité Federal de Mercado Abierto de Estados Unidos elevó su tasa de interés 25 puntos base -descontada por los analistas e inversionistas- pero dijo que sólo habrá tres aumentos de tasas de interés este año.

Ésta última noticia provocó que el dólar se debilitara y el peso se apreciara. La moneda mexicana avanzó, la sesión de este miércoles, 1.40% a 18.5054 pesos por billete verde.

El mercado esperaba una política monetaria más restrictiva por parte del órgano de la Reserva Federal; incluso se llegó a especular de hasta cuatro alzas de interés este año. La especulación concluyó hoy.

La tasa de interés de Estados Unidos se ubica en un rango de 1.50 y 1.75 por ciento. Para finales del 2018 se espera que la tasa ronde entre 2.00 y 2.25%, de acuerdo con la herramienta CME FedWatch, que permite ver la probabilidad de movimiento de las tasas de interés en Estados Unidos.

La debilidad del dólar permitió a otros activos, como el oro y metales preciosos, aumentar su precio. Los futuros del metal dorado para entrega en abril -considerado el activo de refugio por excelencia- aumentan 1.15% a 1,327 dólares por onza.

El peso se apreció por la mañana a su mejor nivel en una semana ante un retroceso generalizado del dólar, tras un reporte de que China planea medidas en respuesta a los aranceles de Estados Unidos a las importaciones de acero y aluminio, elevando temores de una guerra comercial. La divisa mexicana también se vio favorecida ante expectativas de que EU podría flexibilizar su postura en la renegociación del TLCAN tras conocerse un reporte de que habría abandonado la demanda de que todos los vehículos fabricados en Canadá y México para exportación a Estados Unidos contengan al menos un 50% de contenido estadounidense.