Las aerolíneas y las automotrices siguen cayendo fuertemente en el mercado bursátil, debido a la expansión del coronavirus a nivel mundial.

“Es una crisis global de proporciones nunca vistas.” La advertencia del fin de semana del presidente ejecutivo de British Airways (BA), Álex Cruz, implica reconocer que incluso las grandes aerolíneas, para las que se suponía más margen de maniobra, atraviesan graves problemas que han puesto en riesgo su continuidad.

El pánico a consecuencia del coronavirus se extiende en el sector. El presidente de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), Alexandre de Juniac, vaticinó que si la crisis se prolonga habrá quiebras y fusiones.  Dijo que la caída de la facturación será mayor a 102,000 millones de euros.

En un mensaje a la plantilla bajo el título de “La supervivencia de British Airways”, Cruz alertó que, a pesar de que la compañía —perteneciente a IAG, al igual que Iberia y Vueling— tiene una posición robusta, vive “bajo presión”, y que será necesario hacer recortes de plantilla.

Aviones en tierra, recorte de gastos y despidos temporales serán algunas de las medidas que aplicará no sólo BA, sino también Iberia.

Otro gigante como Lufthansa dejará de operar dos terceras partes de sus 800 aviones, aunque los analistas de Bernstein estiman que su capacidad podría bajar 90% durante cuatro o seis semanas.

El grupo alemán se pondrá en contacto con los gobiernos de los países de sus aerolíneas para pedir liquidez. Air France-KLM, el otro coloso europeo, remitió un mensaje a su plantilla en el que le anunció recortes, incluidas bajas temporales pagadas por el gobierno.

La presión crece sobre los ejecutivos europeos. Francia y Alemania se han mostrado dispuestos a ayudar a las aerolíneas. Noruega es uno de los primeros países en suspender el pago de ciertas tasas para las aerolíneas y analiza nuevas medidas.  Norwegian es una de las beneficiadas.

La otra intervención que esperaban las aerolíneas era la relajación de las normas de los slots, para acabar con los vuelos fantasma. Bruselas no obligará a las compañías a operar al menos 80% de sus franjas horarias asignadas hasta el próximo 30 de junio.

Estadounidenses piden ayuda

Las compañías aéreas de Estados Unidos, muy golpeadas por el coronavirus, pidieron este lunes a las autoridades ayudas por al menos 50,000 millones de dólares para enfrentar la crisis.

Estas ayudas comprenden una inyección de 25,000 millones de dólares y líneas de crédito por un monto equivalente, así como suspensión temporal de impuestos, señala un comunicado de Airlines for America, la agremiación del sector.

Esta demanda sin precedentes se explica por el desastre causado por la pandemia del coronavirus.

Cada compañía aérea norteamericana suspendió miles de vuelos, aplazó la compra de nuevos aviones, anunció retiros voluntarios y congeló contrataciones. Nuevas medidas de ahorro podrían anunciarse.

Las empresas del sector tuvieron una rápida caída de liquidez en pocos días, explicó Airlines for America, que pide al Departamento del Tesoro ocuparse de ese segmento de la ayuda.

Además, este grupo de lobby pide que los créditos sean gestionados directamente por la Fed y estén disponibles en 15 días.

Las firmas también piden recuperar el equivalente a los impuestos aeroportuarios pagados desde inicios de año.

Por su parte, Air Canada reducirá en 50% respecto al año pasado su capacidad de transporte de pasajeros en el segundo trimestre debido a una baja en el tráfico y de sus ganancias, como consecuencia de la pandemia del nuevo coronavirus, anunció el lunes la aerolínea.

Aunque la compañía “espera que estas perturbaciones sean temporales”, decidió retirar sus previsiones de resultados para el primer trimestre en curso y el conjunto del ejercicio 2020 y 2021.

Automotrices se despistan

Fabricantes de automóviles como Fiat Chrysler, Peugeot, Volkswagen y su unidad premium Audi detuvieron la producción en sus plantas europeas, mientras lidian con la crisis del coronavirus y una demanda a la baja.

Representantes gremiales en Italia, Francia, Bélgica, España y Alemania han exigido controles más estrictos sobre la higiene y el aislamiento de los empleados que trabajan en las líneas de producción de Europa.

Fiat Chrysler Automobiles informó que detuvo la producción durante dos semanas en la mayoría de sus plantas europeas para ayudar a proteger al personal y adaptarse a una caída en la demanda.

Italia ha sido el país europeo más afectado por la crisis y el primero en imponer un bloqueo nacional, que ahora ha sido replicado por España y, en menor medida Francia, a medida que el virus Covid-19 se extiende por el continente.

El fabricante de automóviles francés PSA, propietario de Peugeot, Opel y Vauxhall, también dijo que cerraría sus fábricas europeas hasta el 27 de marzo.

Ford comunicó que cerraría su planta en Valencia, España, por el resto de la semana, tras una serie de infecciones, y que volvería a evaluar la situación después de hablar con los sindicatos.

Los empleados de Ford que tuvieron contacto cercano con trabajadores afectados ahora están en aislamiento.

Ayer, las acciones de las principales automotrices del mundo tuvieron una fuerte caída en sus respectivas bolsas de valores. Destacó la británica Aston Martin, con una minusvalía de hasta 30.17%, seguida de la estadounidense Tesla con una pérdida de 18.58 por ciento.

Pierden fuerza

El impacto del coronavirus ha quitado millones de dólares en valor de capitalización a las empresas tecnológicas más grandes del mundo.

Las acciones de Apple y Microsoft permanecieron por encima del margen que era necesario para que ambas empresas se mantuvieran sobre la barrera del billón de dólares.

Pero Amazon y Alphabet, matriz de Google, terminaron ela semana pasada fuera del grupo ante la aversión al riesgo.

Apple, por ejemplo, bajó de 1.36 billones de dólares de valor de capitalización el 21 de febrero a 1.05 billones, un monto suficiente para mantenerse como la empresa pública más grande de Wall Street.

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