Encontrar activos de alta calidad y que las primeras emisiones sean realmente precedentes que abran la brecha hacia el futuro son los principales retos para el lanzamiento de los primeros fideicomisos de inversión en energía e infraestructura (Fibra E).

El riesgo principal será encontrar activos de alta calidad, que puedan salir al mercado y que las primeras fibras sean precedentes importantes, que den el ejemplo a los que siguen , consideró Rafael Calderón González, director en el área de Banca de Inversión de Barclays.

Agregó que lo más relevante es que los Fibra E sean exclusivos de carreteras o de plantas de energía eléctrica. No es recomendable mezclarlos, porque no gusta tanto a inversionistas.

Recomendó a los inversionistas revisar quién es el sponsor, cuáles son los proyectos y asegurarse que los conflictos de interés estén bien mitigados.

Destacó que entre los grandes beneficios del Fibra E está el fiscal y la oportunidad de listar activos a valuaciones mucho más atractivas, ya que por cada unidad de ingreso, el inversionista recibe más flujo.

Como inversionistas, que pueden ser afores, fondos soberanos, fondos de pensiones extranjeros, aseguradoras, mutual funds en México, en general inversionistas institucionales, por cada unidad de ingresos recibirán mayores dividendos que una empresa normal , agregó.

Proyectos que generen flujos

Calderón explicó que el hecho de que Fibra E acepte proyectos en operación (maduros) es porque son más fáciles de digerir para los inversionistas: Una carretera que lleva 20 años operando tiene más predictibilidad en sus flujos que una carretera que empieza a operar .

En Estados Unidos, compran los master limited partnerships (MLP) o Yieldco, que son activos contratados, no hay riesgo de tráfico; saben cuánto van a pagar por mes por una capacidad determinada , ejemplificó.

Aunque precisó que en el fideicomiso cabe 25% de proyectos ?greenfield. En la medida en que los inversionistas acepten este vehículo, empezarán a desarrollar proyectos.

Para el directivo, este nuevo vehículo de inversión representa la oportunidad para las empresas para fondear su crecimiento e incluso, para cualquier empresa pública que quiera acceder a capital más barato para crecer, Fibra E es el vehículo perfecto.

Cómo es la estructura del fideicomiso

Los requisitos para emitir un Fibra E son sencillos. Básicamente, se constituye una sociedad promovida que debe estar conformada por residentes en México para efectos fiscales.

El patrimonio del fideicomiso debe estar invertido 70% en estas sociedades y 30% en valores gubernamentales; tendrán dos años, desde la colocación, para cumplir con este parámetro.

El Fibra E sólo puede ser público y deberá de distribuir al menos 95% del resultado fiscal.

Estará conformado por un gobierno corporativo sólido basado en la asamblea general de tenedores con injerencia en la política de inversión, financiamiento y remoción del administrador, con 66% de los votos; el inversionista tendrá derechos de minoría; el comité técnico debe de tener mayoría de independientes, y se constituirá un comité de conflictos.

Los sectores de energía que pueden participar en el Fibra E son en el tratamiento, refinación y distribución de petróleo; gas natural y petroquímicos; así como en la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica de varios tipos.

En infraestructura, van a poder intervenir activos de carreteras, vías férreas, puertos, transporte, agua y seguridad pública.

Se va a poder participar en una amplia gama de sectores de energía, como en infraestructura, por lo que consideramos que hay una gran potencial para colocar diversos Fibra E , explicó Julio Serrano.

A diferencia de los fibras inmobiliarios, que aportan los activos, en el Fibra E el patrocinador contribuye a este vehículo con su participación accionaria.

Jugoso mercado

Los fibras se han convertido en el motor de ofertas públicas en México. A poco más de cuatro años de su primer Oferta Pública Inicial (OPI), se han colocado 142,000 millones de pesos de capital y 38,000 millones de pesos de deuda en certificados bursátiles, con un total de 180,000 millones de pesos.

En este tipo de ofertas han participado activamente una amplia gama de inversionistas, tanto nacionales como internacionales. Los portafolios de los fibras han tenido un crecimiento importante de hasta nueve veces su tamaño desde su IPO , recordó Serrano.

Agregó que hay fibras que están incursionando en los sectores de educación y salud, mientras que el sector residencial presenta una oportunidad en un futuro.

Siguiendo el modelo de los Reit de EU, hay una evolución en el gobierno corporativo y estructura de los fibras, encaminada hacia una mayor transparencia y rentabilidad para los inversionistas. Actualmente, hay dos fibras listadas bajo una estructura de administración y asesoría 100% internas.

judith.santiago@eleconomista.mx