Las acciones europeas subieron este lunes, rebotando tras las fuertes pérdidas de la semana anterior, impulsadas por el sector de telecomunicaciones después de las ganancias del peso pesado Vodafone, que subió gracias a un aumento del precio objetivo.

El índice paneuropeo FTSEurofirst 300 cerró con un alza de 0.2%, a 1,091.94 puntos, rebotando desde condiciones de casi sobreventa alcanzadas el viernes en el indicador de fortaleza relativa (RSI por sus iniciales en inglés), cuando el índice cedió 1.3 por ciento.

El índice retrocedió casi 2% la semana pasada -su sexta semana consecutiva de pérdidas-, en parte tras los temores a que el ritmo de la recuperación de la economía global podría estar desacelerándose, y acumula un descenso de 2.6% interanual.

"La pérdida de ímpetu (en la economía global) dio como resultado una condición de sobreventa para los mercados y era de esperar cierto rebote dada la reciente retracción. Las valoraciones se ven más atractivas de lo que se veían hace unos meses", dijo Mike Lenhoff, estratega principal de Brewin Dolphin.

Las acciones del sector de telecomunicaciones subieron, avanzando 0.7% tras caer la semana pasada en territorio de sobreventa por debajo de 30 en el RSI.

Las acciones de Vodafone se encontraban entre las principales ganadoras, con una subida de 0.9%, apoyadas por un aumento del precio objetivo por parte de la correduría RBS tras una revisión del reciente desempeño de la compañía y las perspectivas a largo plazo.

Los analistas también dijeron que los temores sobre la desaceleración del ímpetu de la economía global ha impulsado a las acciones defensivas a verse favorecidas en el corto plazo.

NEGATIVIDAD TECNICA

La nueva subida en las acciones podría tener corta vida, dado que los indicadores técnicos muestran una señal negativa para las acciones, después de que el promedio móvil de 200 días en el FTSEurofirst 300 estuvo cerca de cerrar por encima de su promedio móvil de 50 días.

Una convergencia de los dos índices, conocida como "el cruce de la muerte", apunta a una tendencia negativa en el horizonte donde el promedio móvil a largo plazo podría convertirse en un nivel de resistencia.

JPMorgan Asset Management dijo que los mercados bursátiles tienen posibilidades de caer aún más, pero los inversores "deberían tener fe" y no recortar su exposición dado que los mercados están comenzando a parecer baratos