La firma automovilística estadounidense Tesla contabilizó durante los tres primeros trimestres del año unas pérdidas netas atribuidas de 1,286 millones de dólares, lo que supone un 132% más en comparación al mismo período del ejercicio precedente, según ha informado la empresa.

Entre enero y septiembre, la marca que dirige Elon Musk obtuvo pérdidas antes de impuestos 1,429 millones de euros, un 166% más, mientras que facturó 8,470 millones de dólares, casi un 80% más que en los primeros nueve meses del 2016.

En el tercer trimestre, la compañía norteamericana alcanzó unas ventas históricas acumuladas de 250,000 vehículos. Además, cosechó unas pérdidas netas atribuidas de 619 millones de dólares, frente a los 21 millones de dólares que ganó en el año anterior.

En estos momentos, las acciones de Tesla se desploman más de un 7% en Wall Street, hasta los 296 dólares. No obstante, en lo que va de año, los títulos de la compañía suben cerca de un 40 por ciento.

Malas previsiones

La marca estadounidense ha destacado que entregó, en concreto, 25,915 unidades de los modelos Model S y Model X, un 4.5% más respecto al tercer trimestre de 2016, mientras que comercializó 222 unidades del nuevo Model 3, lo que hace un total de 26,137 vehículos.

Durante los últimos tres meses, Tesla ingresó 2,984 millones de dólares, casi un 30% más que entre julio y septiembre del año actual, al tiempo que contabilizó unas pérdidas antes de impuestos de 671 millones de dólares, frente a ganancias de 30 millones de dólares  del año pasado.

Para el conjunto del año, Tesla prevé vender 100,000 unidades en total de los Model S y Model X, lo que supondría un 30% en comparación a 2016. No obstante, pese a dicho aumento, estima que la producción de dichos modelos caiga un 10% en último trimestre del año.

erp