Tesla comenzó la entrega del Modelo 3 de autos eléctricos fabricados en su planta de Shanghái en menos de un año desde que inició las operaciones en el complejo de 2,000 millones de dólares, un tiempo récord para las automotrices en el país, y anunció que aceleraría los envíos desde el mes próximo.

La fabricante estadounidense de vehículos eléctricos marcó el inicio con un evento el lunes, donde los empleados de Tesla recibieron los autos que habían adquirido, y uno de los trabajadores se tomó la ocasión para proponer matrimonio a su novia.

El Modelo 3 fabricado en China tiene un valor de 355,800 yuanes (50,000 dólares) para las distribuidoras.

Los vehículos importados de este modelo se venden en el rango base de 439,000 yuanes para el caso de las unidades de mayor autonomía, mientras que los autos estándar de esa versión en Estados Unidos se venden bajo los 40,000 dólares.

La planta en Shanghái, que tiene apenas 357 días de operaciones, hace parte de los planes de Tesla para impulsar su presencia en el mayor mercado automotor del mundo y minimizar el impacto de la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

La automotriz, que previamente importaba todos sus autos vendidos en China, refirió que quería empezar las entregas de su nuevo modelo fabricado en Shanghái antes del Año Nuevo Lunar, que comienza el 25 de enero.

“En el futuro, los vehículos del Modelo 3 hechos en China comenzarán a recorrer las grandes autopistas y pequeñas calles de China”, dijo el vicepresidente de Tesla, Tao Lin, en la ceremonia en Shanghái a la que asistieron empleados y ejecutivos de la empresa.

El director general de Tesla en China, Wang Hao, mencionó que la compañía planeaba acelerar las entregas del Modelo 3 en enero.

Luego de la noticia, las acciones de Tesla perdieron camino y cerraron con una caída de 3.64% a 414.70 dólares cada una en el NASDAQ Compuesto en Nueva York.  Al 30 de diciembre, sus acciones ganaron 24.61 por ciento.