Para los bancos que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), se anticipa un panorama complicado este año, con presiones todavía por los resabios de la pandemia, aseguraron analistas.

Lo anterior se ha visto reflejado en el débil desempeño que han mostrado en lo que va de este año, con caídas relevantes en el precio de las acciones.

Gentera, matríz de Banco Compartamos, especializada en microfinanzas, es la institución financiera con la caída más pronunciada este año al perder 19.42% en la BMV.

Banco del Bajío es la emisora con la segunda peor caída, reflejando una minusvalía de 8.98%, seguida por Multiva que ha caído 5.20% y Regional que ha cedido 0.97 por ciento.

Santander México es uno de los únicos dos bancos que muestran beneficios para sus accionistas en Bolsa, acumulando una plusvalía marginal  de 0.10 por ciento. El otro es Banorte que gana 0.05% en su desempeño desde inicios de enero y hasta el cierre de este miércoles.

Jacobo Rodríguez, director de Análisis Financiero en Black Wallstreet Capital México (BWC) y Manuel Zegbe Jones, analista financiero en Signum Research, explicaron que el 2021 será un año complicado para los bancos que cotizan en Bolsa, sobre todo para los de nicho.

Ello ante las proyecciones de que la rentabilidad seguirá castigada por las secuelas de la pandemia de Covid-19, un panorama económico deprimido y por las reservas que necesitarían hacer para proteger su liquidez. 

También, ante los esfuerzos que la banca realizará para mantener sanos niveles de capitalización, incluso teniendo que sacrificar las inversiones para hacer crecer la cartera crediticia, lo que al final terminará afectando sus ganancias.

De hecho, la caída en la rentabilidad de los bancos ya se ha visto mermada desde el 2020. En diciembre el retorno sobre capital agregado (ROE, por sus siglas en inglés) del sistema cerró en 8.95%, una caída de 652 puntos base frente al mismo mes del 2019.

En el caso de Banorte, que ya reportó sus resultados financieros del cuarto trimestre del 2020, sus ganancias cayeron 34% comparado con igual lapso del 2019, las cuales ascendieron a 5,966 millones de pesos.

La emisora dijo que dicha reducción se vio impactada por los 2,000 millones de pesos de reservas de crédito adicionales que tuvo que hacer para anticiparse a un posible deterioro de la cartera, ello ante la duración de la pandemia del Covid-19 y la segunda ola de contagios.

Regional, que otorga crédito y arrendamiento a empresas medianas y pequeñas, así como a individuos, reportó una utilidad neta de 513 millones de pesos en el cuarto trimestre del 2020, esto es 44% menos a la del mismo periodo del 2019.

Santander, uno de los principales bancos en México, tuvo una ganancia interanual de 11.5% en el cuarto trimestre de 2020, sumando 5,480 millones de pesos, pero en el acumulado del año vio una reducción de 5.5 por ciento.

“Para que un banco tenga una buena rentabilidad va a ser importante monitorear sus estimaciones preventivas para riesgos crediticios de reservas, ya que entre más aumenta el riesgo de un pago más tienen que reservar, lo que afecta la utilidad”, dijo Zegbe.

Subrayó que los bancos que mayores reservas mantengan o que hayan ya reservado anticipadamente, como Banorte y Santander México que lo hicieron desde el año pasado, van a poder ver una mejora en sus resultados, a diferencia de las firmas que todavía tendrán que ir reservando trimestre con trimestre.

Morosidad, el reto

Los especialistas destacaron que también se espera que los bancos mexicanos sigan firmes con su objetivo de mantener una cartera vencida estable para evitar un aumento en el índice de morosidad, así como para conservar grados de solvencia y liquidez por arriba de los regulatorios.

Este indicador término el año pasado en 2.33%, un aumento de 34 puntos base, año con año, un alza que no se veía desde el 2015.

Manuel Zegbe consideró que aunque el índice de morosidad de la banca no ha llegado a un nivel alarmante, pudiera crecer cerca de 20 puntos base, para situarse en 2.5 por ciento.

“No son alarmantes estos niveles, pero la morosidad está creciendo y proyectamos que el índice del sector se ubique en 2.5% hacia la primera mitad del año”, agregó. 

La cartera vencida de Banorte aumentó 34%, a 8,931 millones de pesos, entre octubre y diciembre del 2020 frente al mismo lapso del 2019, a 8,931 millones de pesos, lo que llevó a que el índice creciera a 1.1%, desde 0.8% por el impacto de la pandemia y tras haber aumentado sus provisiones.

El índice de morosidad de Regional se ubicó en 1.4%, una contracción de 37 puntos base menor al índice del cuarto trimestre del 2019, registrando una cobertura de reservas de 1.7 veces del total de la cartera vencida. Ésta última con un saldo de 1,552 millones de pesos, reflejando una disminución del 19% respecto al cierre de diciembre del 2019. 

Mientras que el índice de la cartera vencida de Santander se ubicó en 3.08% al cuarto trimestre del 2020, frente al 2.28% del mismo trimestre de 2019.

“Existe el riesgo de que crezca la cartera vencida este año, aunque no va a ser un nivel que se dispare o que no se haya observado”, reiteró Zegbe.

Ante este escenario Jacobo Rodríguez dijo que la expectativa en general es seguir observando una disminución en la cartera total de los bancos a lo largo de todo este año, sobre todo porque seguimos en pandemia y porque la recuperación económica se estima será lenta.

“El grupo de bancos no es de los sectores que veamos como propuesta de inversión por el deterioro en la generación de valor y la pandemia afecta sus operaciones porque el consumo se reduce, se han perdido empleos desde el año pasado y eso lleva a que los ingresos de las personas disminuyan y recurran menos por un crédito”, explicó Jacobo Rodríguez.

Los analistas consideraron que los bancos de nicho, como Gentera, Regional y Banco del Bajío, se están viendo presionados en esta coyuntura porque tienen que generar más reservas y son los que pudieron tener un alza más importante en la cartera vencida.

Para el analista de Signum Research los bancos que cuentan con una cartera diversificada en el sector consumo, comercial e hipotecaria son los que mayor rentabilidad podrán reportar, a diferencia de los que se encuentran enfocados en crédito comercial o a las pequeñas y medianas empresas, sectores que más se han visto afectados por la pandemia.

judith.santiago@eleconomista.mx