Los precios del petróleo terminaron en baja este martes en Nueva York y Londres, luego de que el impulso aportado por la decisión china de flexibilizar la evolución de su moneda se agotara rápidamente, a causa de los temores sobre la economía.

En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en julio terminó en 77.21 dólares, en descenso de 61 centavos en relación al lunes, en su último día de cotización. El contrato para entrega en agosto retrocedió 71 centavos a 77.90 dólares.

En el IntercontinentalExchange de Londres, el barril de Brent del mar del Norte para entrega en agosto cedió 78 centavos a 78.04 dólares.

"Expectativas de stocks en alza esta semana, un factor legal que parece indicar menos perturbaciones sobre la oferta de petróleo, indicadores económicos mediocres: todo eso pesó sobre los precios hoy", explicó Jason Schenker, de Prestige Economics.

En efecto, los inversores esperan que los stocks de productos petroleros hayan aumentado la semana pasada en Estados Unidos, en 1.3 millones de barriles los destilados (diesel y combustible para calefacción), según los analistas interrogados por la agencia Dow Jones Newswires y en 300,000 barriles la gasolina, cuando la temporada estival de largos viajes llega a su apogeo en el país.

Por el contrario, las reservas habrían descendido 800.000 barriles.

Hacia el final de la sesión, el mercado tomó conocimiento de la decisión de un juez de Luisiana, que anuló la moratoria sobre la prospección en aguas profundas del golfo de México. La Casa Blanca anunció inmediatamente que apelará el fallo.

Los inversores se inquietaban sobre las consecuencias a largo plazo de tal moratoria para la producción estadounidense de petróleo.

Por otra parte, los temores sobre la economía no desaparecieron totalmente. En Estados Unidos la reventa de viviendas cayó en mayo, contra todo pronóstico, mientras que en Europa el sector financiero registró un alerta luego de la reducción de la nota del banco francés BNP Paribas por parte de la agencia Fitch.

Estos factores contribuyeron a eclipsar rápidamente el creciente optimismo suscitado por la decisión de China de flexibilizar la cotización del yuan, continuando la reforma de su sistema cambiario.

RDS