MANGALORE, India.— Olvídense de los debates entre candidatos y de los mítines electorales. Las elecciones en India ahora se escenifican y se ganan desde WhatsApp, la aplicación de mensajería propiedad de Facebook que millones de personas utilizan en este país para hacer llamadas, chatear y compartir información.

El servicio de comunicación también se está convirtiendo en una plataforma que distribuye noticias falsas y mensajes de odio religioso, aseguran activistas y observadores.

En una elección estatal muy importante que ocurrirá este mes, vista como un adelanto de las elecciones generales que se celebrarán en mayo del próximo año, los dos principales partidos políticos del país afirman que amasaron más de 20,000 grupos de WhatsApp, presumiendo que cada uno podría llegar a más de 1.5 millones de partidarios en cuestión de minutos. Sin embargo, algunos de esos mensajes han sido falsos e incendiarios, torciendo las palabras de los opositores políticos y aumentando las tensiones entre los nacionalistas hindúes y la minoría musulmana del país.

La elección de WhatsApp First de India, como se la ha bautizado, se produce en un momento en que la empresa matriz Facebook ha sido acusada de socavar la democracia al no controlar el discurso de odio, la desinformación rusa y las noticias inexactas. En países en desarrollo como Birmania y Sri Lanka, las historias falsas en Facebook han provocado disturbios, linchamientos y violencia religiosa. En los Estados Unidos, las cuentas manejadas por agentes rusos distribuyeron desinformación y mensajes divisivos hasta 126 millones de personas.

Activistas de muchas partes del mundo dicen que WhatsApp, utilizado por 1,500 millones de personas en todo el mundo y reconocido por sus mensajes encriptados, que incluso los ejecutivos de la compañía no pueden leer, presenta un desafío muy grande para la democracia.

La plataforma tiene una naturaleza apta para el abuso, ya que muchos de sus usuarios son nuevos en Internet y no saben leer ni escribir digitalmente, aseguran activistas. Debido a que las conversaciones ocurren dentro de grupos privados, puede ser difícil para el público en general corregir la información falsa.

“Se les está yendo de las manos y WhatsApp no sabe qué hacer al respecto”, dijo Nikhil Pahwa, un activista de los derechos digitales. “La dificultad con WhatsApp es que es imposible saber cómo se está extendiendo esta información. Es muy fácil para un partido político difundir información errónea, ya que nadie puede rastrearla”.

WhatsApp no es utilizado ampliamente en Estados Unidos y, cuando Facebook lo compró en el 2014, los analistas se sorprendieron por su precio: 19,000 millones de dólares. Sin embargo, el presidente ejecutivo Mark Zuckerberg deseaba adquirir WhatsApp debido a su alcance global: tiene una mayor penetración que Facebook en algunas partes del mundo.

Usuarios Obsesivos

En países como México y Brasil, la aplicación de WhatsApp es el servicio­ más común no sólo para comunicar mensajes de texto y llamadas entre amigos y familiares, sino también para empresas que lo utilizan para comunicarse con los clientes; desde médicos hasta peluquerías, pasando por organizaciones de noticias.

El mayor mercado de WhatsApp es India, donde tiene más de 200 millones de usuarios. Los indios se enviaron más de 20,000 millones de saludos en la víspera de Año Nuevo. WhatsApp está probando un servicio de pagos para expandir su alcance.

Casi desde el origen de WhatsApp, el sistema se ha utilizado en India para incitar a la violencia por parte de grupos mafiosos. Los rumores que fueron distribuidos en WhatsApp durante las últimas dos semanas sobre el secuestro de niños provocaron el asesinato de tres personas en el estado de Tamil Nadu.

En las elecciones que se llevarán a cabo en la India, Facebook se asoció con el sitio web de verificación de datos Boom, con el objetivo de revisar y certificar el contenido­ de los mensajes. Sin embargo, poco se ha hecho para combatir los contenidos incendiarios que suelen ser distribuidos en WhatsApp.

“Estamos trabajando para dar a las personas un mayor control sobre los grupos a los que pertenecen y estamos constantemente desarrollando herramientas para bloquear el contenido automatizado”, asegura el corporativo de WhatsApp a través de un comunicado. El mismo señala que los usuarios ya pueden bloquear números de teléfono con tan sólo un toque.

“En el periodo previo a las elecciones del próximo año en India, estamos intensificando nuestros esfuerzos de educación para que las personas conozcan nuestras características de seguridad así como también la forma de detectar noticias falsas”, indicó.

El primer ministro indio Narendra Modi, quien logró su victoria en el 2014 respaldado por una operación de redes sociales sin precedentes, tiene miles de guerreros en WhatsApp.

“Llegar a cada hogar y promover el manifiesto de uno es más fácil y más rápido que nunca”, dijo Vikas Puttur, vocero del partido al que pertenece Modi, Bharatiya Janata.

Mangalore es una ciudad ordenada con palmeras y casas con techo de terracota de aproximadamente 625,000 habitantes en el estado de Karnataka. Pero su relajada atmósfera costera se disipa por las tensiones existentes entre la mayoría de los hindúes y una minoría musulmana que se ha entregado a una forma más estricta del Islam fomentada por los vínculos con el golfo Pérsico.

Puttur, de 32 años, es un joven que cuenta con una maestría en negocios y sus raíces ideológicas se vinculan con el partido nacionalista hindú Rashtriya Swayamsevak Sangh. Él niega que el partido difunda material falso o religioso, pero dijo que su principal oponente, el partido del Congreso, sí.

El Congreso lo niega, pero sus partidarios han distribuido noticias falsas sobre un trabajador del partido BJP, arrestado y multado con millones de dólares, por haber realizado pagos a votantes, entre otras falsedades.

¿Cerrar internet?

Funcionarios indios, sintiéndose impotentes para detener la difusión de contenido falso y de odio a través de WhatsApp, han optado por cerrar Internet en lugares de elevada tensión.

Brasil también ha cerrado el servicio de manera temporal, luego de que los ejecutivos de la empresa se negaran a entregar datos solicitados por las autoridades.

En Colombia, el año pasado, un sitio web de noticias llamado La Silla Vacía lanzó un “detector de WhatsApp”, permitiendo a los usuarios enviar mensajes de esa plataforma para verificar los datos. Este modelo se ha replicado en países como México y Egipto.

La difusión de noticias falsas encuentra en plataformas tipo WhatsApp, un nodo mágico con el que se puede distribuir mensajes a millones de personas en cuestión de segundos.

WhatsApp first.