Londres. Los británicos votaron ayer en una serie de elecciones locales y municipales, incluido Londres, donde la población elegirá al alcalde que gobernará a esta ciudad mientras se desarrollan los Juegos Olímpicos este verano.

En la capital la batalla principal es entre el titular Boris Johnson, un conservador, y Ken Livingstone, un político laborista rebelde que fue el primer alcalde electo de Londres entre el 2000 y el 2008. Sus predecesores no fueron elegidos directamente.

Si las encuestas tienen razón, Johnson -un político carismático que es muy popular pese a, o quizás debido a, sus numerosas meteduras de pata- está en camino a derrotar a Livingstone, cuya campaña ha tenido problemas para recuperarse tras acusaciones en su contra sobre evasión fiscal.

Una victoria de Johnson sería un impulso positivo para el gobierno del primer ministro conservador, David Cameron, quien se ha visto afectado por su caída en las encuestas y una serie de reveses políticos, incluido un escándalo sobre sus vínculos con News Corp. de Rupert Murdoch.

El partido de Cameron se prepara para obtener pésimos resultados en las elecciones locales de todo el país. Se espera que los votantes castiguen al gobierno de coalición debido a un cúmulo de titulares sombríos en las últimas semanas, entre ellos el manejo erróneo de una huelga de combustible, un intento fallido de deportar a un clérigo radical y un alza en los impuestos.

La elección de alcaldes es un fenómeno relativamente nuevo en Gran Bretaña. En el 2000, Londres se convirtió en la primera ciudad en el país para elegir directamente a un alcalde.