Kiev.- La situación en Ucrania, en su tercer día de violentos enfrentamientos entre policías y opositores proeuropeos, se está saliendo de control, advirtió Rusia este martes, cuando se publicaron unas leyes que endurecen las sanciones contra los manifestantes.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, consideró que la situación en el país "se está saliendo de control", y denunció el apoyo "indecente" a la oposición ucraniana de los europeos, que acusan al poder de Kiev de haber provocado una escalada de la violencia tras la adopción de unas leyes más represivas contra los manifestantes.

El diario del Parlamento ucraniano, Golos Ukrainy, publicó este martes una batería de leyes que endurecen las sanciones a los manifestantes y que entrarán en vigor a las 00H00 del miércoles.

La adopción de estas medidas avivó las protestas que se registran en el país desde hace dos meses. El domingo, unas 200.000 personas acudieron a la plaza de la Independencia de Kiev para denunciarlas, en una concentración que derivó en enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas del orden que incluyeron el lanzamiento de cócteles Molotov y el disparo de bolas de goma.

Varios periodistas resultaron gravemente heridos en los ojos por el lanzamiento de proyectiles por parte de las fuerzas del orden, según un corresponsal de la AFP en el lugar.

Dos periodistas del servicio ucraniano de la radio estadounidense Radio Free Europe/Liberty afirmaron en un vídeo, en el que aparecen con el rostro lleno de hematomas, haber sido golpeados por las fuerzas de seguridad cuando cubrían los enfrentamientos.

El Ministerio del Interior anunció que se había detenido a 32 personas, y su departamento de Salud indicó que casi 200, incluyendo a civiles y policías, habían resultado heridas desde el domingo.

Miles de opositores pasaron la madrugada del martes en las calles, a pesar de los casi -10 C de temperatura, atrincherados tras nuevas barricadas levantadas con los furgones de policía y los autobuses incendiados durante los enfrentamientos. También se construyó e instaló una catapulta de madera cerca del Parlamento.

"Imaginen que eso ocurriera en cualquier país de la Unión Europea. íPosible? No se habría permitido nunca", consideró este martes el jefe de la diplomacia rusia en una rueda de prensa en Moscú.

Por su parte, la oposición denunció la presencia de "provocadores" llevados, según ella, con el objetivo de desestabilizar la situación.

Las protestas comenzaron en Ucrania cuando el presidente, Viktor Yanukovich, rechazó firmar un acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE) y optó por un acercamiento a Rusia.

Yanukovich promulgó el viernes por la noche las controvertidas leyes que establecen nuevas sanciones contra los manifestantes, a pesar de las advertencias occidentales y las amenazas de sanciones.

Los textos aprobados por el Parlamento ucraniano prevén penas de prisión de 15 días por la instalación no autorizada de tiendas de campaña o estrados en lugares públicos, y hasta cinco años de prisión para las personas que bloqueen los edificios oficiales.

Otro texto obliga a las ONG que tienen financiación occidental a registrarse oficialmente como "agentes del extranjero", una denominación establecida en la legislación rusa en 2012 tras una oleada de protestas contra el presidente Vladimir Putin.

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