El conflicto en Siria estalló más allá de sus fronteras en el vecino Líbano y Turquía el lunes, luego de que un camarógrafo libanés resultara muerto y por lo menos cuatro personas, dos turcos y dos sirios, resultaran heridos en la frontera sirio-turca.

La violencia, en la víspera de la fecha límite de un acuerdo respaldado por la ONU para que las tropas sirias se retiren de las ciudades y cesen las hostilidades contra el levantamiento, provocó fuertes reacciones de los funcionarios libaneses y turcos, con lo que ha aumentado la tensión en las relaciones regionales.

El primer ministro libanés, Najib Mikati, utilizó Twitter para enviar sus condolencias por la muerte de Ali Shaaban, quien formaba parte de un equipo del canal libanes al-Jadeed, que se encontraba filmando en la zona de Wadi Khaled, en la frontera norte del país con Siria y fue atacado por hombres armados al otro lado de la frontera.

En Turquía, la violencia estalló cuando un grupo de sirios, algunos de ellos heridos, trataba de convertirse en los más recientes de los cerca de 20,000 refugiados que huyen a través de la frontera con Turquía.

Alrededor de las 9 de la mañana, el grupo fue descubierto en su camino a la frontera y varios ciudadanos sirios, junto con un policía turco y una traductora turca, se acercaron a la zona fronteriza para ayudarlos.

Mientras los dos grupos se reunieron en la frontera, fueron atacados por hombres armados no identificados en el lado sirio.