Apenas dos legisladores republicanos podrán revisar información clasificada sobre un tema específico: la posibilidad de que alguno de los agentes del FBI hubiera cometido abusos de vigilancia sobre la campaña del presidente Trump.

La vocera de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, anunció que el presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Devin Nunes, y el congresista Trey Gowdy se reunirán con el director del FBI, Christopher Wray; el director de Inteligencia Nacional, Dan Coats, y el alto funcionario del Departamento de Justicia, Ed O’Callaghan.

Según Sanders, el jefe de gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, ayudó a negociar la reunión, pero ni él, ni ningún otro funcionario de la Casa Blanca estarán presentes. Dijo que los demócratas fueron descartados en la reunión porque no habían solicitado los mismos materiales que sus colegas republicanos.

“Por lo que sé, los demócratas no han solicitado esa información, así que les referiré de nuevo (a ellos) sobre por qué deberían ser elegidos al azar para atender algo que nunca pidieron”, dijo, algo que se contradice con las declaraciones del líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, quien dijo que deberían ser invitados.

Tras el anuncio de Sanders, el senador arremetió contra la Casa Blanca por esta decisión en un breve comunicado.

“Lo único más escandaloso que esta reunión en sí misma es el hecho de que ahora es partidista. Está claro que la intención del presidente Nunes es interferir con la investigación, y el presidente (de la Cámara de Representantes, Paul) Ryan, está permitiendo que eso suceda”, aseguró Schumer.

Según varios medios, el FBI tuvo un informante encargado de contactar con la campaña electoral de Trump en el 2016 con un profesor estadounidense que da clases en Gran Bretaña.

Pero, de acuerdo con esos informes, la fuente del FBI no se infiltró en la campaña de Trump, sino que sólo mantuvo contactos superficiales con tres asesores del candidato republicano, con el objetivo de arrojar luz a la incipiente investigación federal sobre los posibles lazos con Rusia en el entorno del presidente.

Al parecer el tema se ramifica cada vez más.