Quito. La vicepresidenta de Ecuador, María Alejandra Vicuña, mantendrá el cargo hasta que la Asamblea Nacional decida si acepta o no la renuncia que presentó en medio de una indagación fiscal por supuesta corrupción y un escándalo político.

“La vicepresidencia hoy día está todavía en manos” de Vicuña, dijo Juan Sebastián Roldán, secretario particular del presidente Lenín Moreno.

El Congreso, con 137 escaños y en el que el oficialismo perdió en el 2017 la mayoría, resolvió el pasado jueves exigir con 77 votos la renuncia de Vicuña. Aún no fijó fecha para tratar la dimisión.

En caso de ser aceptada la renuncia, Moreno tiene 15 días para presentar una terna y el Legislativo otros 15 días para elegir al nuevo funcionario con al menos 70 sufragios. Si no hay elección, el primer candidato será el próximo vicepresidente.

Vicuña, elegida en enero, renunció el martes tras ser acusada de presuntos cobros indebidos de dinero cuando fuera legisladora oficialista y luego de que Moreno le retirara las funciones para que pudiera defenderse por la sospecha de concusión.

Vicuña remplazó a Jorge Glas, el vicepresidente titular que perdió el cargo por ausencia al estar preso por recibir sobornos por 13.5 millones de dólares de la brasileña Odebrecht, siendo condenado a seis años de cárcel.

Interpol rechaza solicitud

En tanto, la Interpol rechazó la petición de Ecuador para localizar y arrestar al expresidente Rafael Correa, requerido por la justicia ecuatoriana por su presunta implicación en el secuestro del político opositor Fernando Balda en Colombia en el 2012.

La Interpol argumentó su decisión en el hecho de que la retención de los datos en el Sistema de Información del organismo no era compatible con la obligación de asegurar la efectiva cooperación entre autoridades policiales dentro del marco de respeto a la Declaración Universal de Derechos Humanos.